Asistente predictivo de eficiencia en el nuevo Audi A4

Hasta un 10 por ciento menos en consumo es lo que según Audi puede ahorrar el nuevo A4 gracias a la incorporación en su equipamiento del Asistente predictivo de eficiencia, elemento que gracias a los datos de la ruta proporcionados por el sistema de navegación permite adaptar la velocidad del vehículo  (funciona conjuntamente con el sistema de control de crucero adaptativo y con el de reconocimiento de las señales de tráfico) a las distintas situaciones de conducción reconociendo la tipografía de la ruta, los límites de velocidad y el tráfico existente en ese momento en la vía por la cual circula. 

Audi ofrecerá su innovador asistente predictivo de eficiencia en el nuevo A4 que presentará este próximo mes de septiembre en Francfot. Introducido previamente en el nuevo Audi Q7, este asistente permite lograr ahorros de hasta el 10 por ciento en el consumo de combustible gracias a su interacción con otros sistemas y asistentes a la conducción integrados en el vehículo, a la combinación de los datos obtenidos por los mismos y al uso eficiente de todos ellos.

Tras estrenarlo en el nuevo Q7, Audi quiere que el nuevo A4 también esté situado —tal y como reza el lema de la marca de los cuatro aros— “A la vanguardia de la técnica”, aplicando para ello las últimas innovaciones tecnológicas disponibles para dotar a su modelo tanto de la mayor deportividad y dinamismo posibles como eficiencia alcanzable. Por ello, y como primicia en el segmento D, Audi introducirá el asistente predictivo de eficience en el equipamiento disponible para la nueva generación de su berlina media más popular, además de otros sistemas y ayudas a la conducción ya conocidos y popularizados como el ordenador de a bordo con programa de eficiencia, (que ofrece información sobre el consumo del vehículo y los distintos sistemas auxiliares, proporcionando sugerencias encaminadas a una conducción más eficiente) o el modo de eficiencia del Audi drive select (que permite recorrer más kilómetros con un solo depósito de combustible al intervenir sobre el funcionamiento de la dirección asistida electromecánica, el control de crucero, el cambio automático o el climatizador).

Audi utilizó por primera vez la función predictiva basada en los datos del sistema de navegación en 2011. Mediante un protocolo desarrollado por la propia marca, el MMI navigation plus en el Audi A8 ya proporcionaba informaciones precisas al de control de crucero adaptativo, al sistema de iluminación y a la transmisión automática, lo que permitía a estos sistemas adaptar por anticipado su funcionamiento a las condiciones de la ruta. De esta manera, el control de crucero asistido mediante radar podía determinar con mayor precisión las líneas de la carretera. Circulando en carreteras sinuosas, la transmisión automática no realizaba un cambio a una marcha superior si tras un tramo recto muy corto es sistema detectaba que el conductor se encontraría seguidamente una curva, mejorando así el confort. Y al llegar a una zona urbana, las luces de cruce se conectaban automáticamente, para una mayor seguridad.

En la actualidad, Audi utiliza los datos precisos que proporciona el sistema de navegación con una nueva finalidad: mejorar la eficiencia. El asistente predictivo de eficiencia estrenado en el Audi Q7 trabaja de forma conjunta con el MMI Navegación plus, con el control de crucero adaptativo y con el sistema de reconocimiento de señales mediante cámara de video, y es capaz de conseguir reducciones de consumo al circular por carreteras secundarias de hasta un 10 por ciento. El conductor sólo tiene que activar el control de crucero adaptativo.

Para ello, el sistema adapta la velocidad preseleccionada por el conductor a las condiciones de la ruta, teniendo en cuenta con anticipación no sólo la topografía o los límites de velocidad, también el tráfico precedente. Antes incluso de que el conductor pueda verlas, el asistente predictivo de eficiencia es capaz de reconocer curvas, glorietas, intersecciones, límites de velocidad y entradas o salidas de poblaciones. Para ello utiliza los datos de la ruta incluso cuando la función de navegación no está activada. El sistema se encarga de advertir al conductor de aquellas situaciones en las que es recomendable ralentizar la marcha, siempre en aras de una mayor eficiencia.

Dentro de ciertos límites, y si el conductor así lo desea, el asistente predictivo de eficiencia incluso puede controlar la función de marcha por inercia del cambio tiptronic, lo que permite al vehículo avanzar con el motor funcionando a régimen de ralentí para volver a acelerar de forma automáticamente hasta la velocidad seleccionada si el control de crucero activo está activado. Esta función sólo se activa si el sistema detecta que va a poder mantenerse el modo de marcha por inercia durante al menos cinco segundos.

Cuando el asistente predictivo de eficiencia está activado, el conductor recibe información con gráficos detallados en la pantalla del Audi virtual cockpit –o en el head-up display, si el vehículo cuenta con esta opción–, con el mensaje apropiado: porcentaje de la pendiente, proximidad de una curva, rotonda o intersección, velocidad, etc.

Audi ya ofrece el asistente predictivo de eficiencia de forma opcional en el Audi Q7, como parte del paquete de asistentes Tour, en el cual se incluyen el control de crucero adaptativo con función stop&go, el asistente de conducción en atascos, los sistemas Audi Active lane assist y Audi pre sense front, el asistente de giro Audi turn assist y el sistema de reconocimiento de señales de tráfico. Y ahora lo va a introducir en la gama A4.

El asistente predictivo de eficiencia cobrará especial importancia en el futuro con nuevos desarrollos y evoluciones. Un siguiente paso podría ser ofrece una función similar a la que ya utilizan los vehículos híbridos para desconectar el motor cuando no sea necesario. Audi ya presentó en 2012 eta tecnología, denominada iHEV (intelligent Hybrid Electric Vehicle), con pruebas reales sobre distintos prototipos utilizando como base vehículos Audi A7 Sportback y Audi A8, en los que el motor se desconecta y vuelve a ponerse en funcionamiento mediante un motor eléctrico integrado en la transmisión. Una batería de iones de litio de 48 voltios se encarga de garantizar el abastecimiento de energía eléctrica a sistemas como el climatizador o la dirección asistida durante las fases en las que el motor está desconectado. Durante la marcha, el motor eléctrico que sirve para poner en marcha el motor de combustión funciona como un generador, manteniendo la carga de la batería.