El mercado español arranca 2017 con 84.515 matriculaciones

El mercado español arranca 2017 con 84.515 matriculaciones de turismos y todo terreno en enero, lo que significa un incremento del 10,7% respecto al mismo mes del año 2016, aunque curiosamente la media de matriculaciones diaria es un 0,2 por ciento inferior en 2017 debido a los dos días laborables más con los que contaba enero este año, lo que ha permitido añadir un elevado número de registros. De haber contado con el mismo número de días, el incremento del mercado en enero 2017 únicamente habría sido un 0,2 por ciento superior al de enero 2016.

 

Pese al buen dato registrado, lo cierto es que la marcha del mercado prosigue con la ralentización del mismo que la cancelación de las ayudas del plan PIVE viene provocando desde el pasado mes de octubre, cuando los fondos asignados al mismo se acabaron. Una situación que se torna ciertamente preocupante si contemplamos que, pese al buen dato registrado por el canal de particulares en enero de 2017(+8,17%) su peso sobre el total del mercado desciende un 1 por ciento, hasta situarse en el 53,5 por ciento del total de las matriculaciones. El retroceso medio diario de las matriculaciones efectuadas por particulares fue de un 1,7 por ciento en enero de 2017 frente a las matriculaciones que se registraron en el mismo mes del 2016. 

El canal de particulares es el que menos crece, con un total de 45.183 registros y un incremento del 8,7%. El de empresa alcanza las 26.248 unidades matriculadas, con un crecimiento del 13,6%. Y los alquiladores de coches matricularon un total de 13.084 unidades, lo que supone un 12,3% más que en enero del año pasado.

En total, el mercado de turismos y todo terreno aún sigue muy lejos de las cifras alcanzadas en 2008, cuando en el mismo mes de enero se matricularon 101.630 unidades, una cifra muy distante (un 16,8 por ciento superior) a las 84.515 matriculaciones de enero 2017.

 

Pese a las cifras en positivo registradas en enero, las distintas asociaciones del sector de automoción prefieren mostrarse cautelosas, dado que la especial tendencia apuntada por el canal de particulares puede comprometer el necesario rejuvenecimiento del parque de turismos español, cuya media de edad supera actualmente los 12 años de edad.

“Esta tendencia al estancamiento en las matriculaciones entre particulares creemos que se debe a la ausencia de planes de renovación del parque. Éstos son muy necesarios, más aún cuando una elevada edad media del parque tiene una directa incidencia en aspectos como la seguridad vial y el medioambiente”, afirma Adolfo Randulfe, director de comunicación de la Asociación Nacional de Fabricantes de Automóviles (Anfac).

Para Jaume Roura, presidente de Faconauto —asociación que agrupa a los concesionarios de toda España— durante el pasado mes de enero las matriculaciones "han estado un poco por debajo de nuestras expectativas, incluso teniendo en cuenta que habitualmente es un mes flojo que, además, "vive" en cierta medida gracias a operaciones no cerradas en diciembre. Por suerte, hemos contado con dos días hábiles más de venta, que es lo que realmente ha "salvado" este arranque del año; de lo contrario, el mercado probablemente hubiera caído”.

 

Un grave síntoma de la  lenta ralentización experimentada por el mercado desde octubre pasado es el repunte de las automatriculaciones una práctica útil siempre que no se rebasen unos límites lógicos y razonables, a partir de los cuales, va en contra de la rentabilidad de los concesionarios.

 

En ester sentido, Roura incide en el “importante esfuerzo promocional que seguimos haciendo concesionarios y marcas para que la actividad comercial no caiga más”, para añadir finalmente que “los datos de enero pueden marcar la tendencia del resto del año, lo que haría difícil conseguir los crecimientos previstos para 2017”.

Para, Juan Antonio Sánchez Torres, presidente de GANVAM, asociación que representa a  concesionarios/servicios oficiales y compraventas, "Esta situación, en un momento en el que dos de cada tres coche del parque tiene más de diez años, evidencia la necesidad de impulsar un plan de achatarramiento que incentive la retirada de la circulación de los coches más antiguos. Este plan de achatarramiento debe ir acompañado de una reforma fiscal que penalice la circulación de los vehículos más antiguos y contaminantes. Sólo de esta forma se conseguirá el objetivo de contar con parque más joven, más seguro y menos contaminante".