El Plan A de Madrid provocará más atascos y multas

Para la mitad de los madrileños, el Plan A del Ayuntamiento de Madrid no sólo no conseguirá su objetivo, reducir la contaminación, sino que contribuirá a empeorar el tráfico creando más atascos en los accesos, mayores problemas en los aparcamientos y provocará un incremento de las denuncias y, por consiguiente, de las sanciones.

El Observatorio Español de Conductores (DUCIT) creado por el RACE ha detectado la enorme preocupación de los usuarios del vehículo privado ante la batería de medidas que propone el Ayuntamiento de Madrid para luchar contra la contaminación y cuestiona la eficacia de las mismas al considerarlas contraproducentes e incluso perjudiciales para alcanzar los objetivos fijados.

Los usuarios si consideran efectivas tanto el fomento del coche compartido como la creación de un área central “0” emisiones, pero no creen que la nueva gestión del aparcamiento de la zona SER o la reducción de la velocidad en la M-30 contribuyan a reducir los niveles de contaminación.

Para conocer las opiniones de los conductores madrileños, el DUCIT ha elaborado con la colaboración de un centro de estudios independiente, una encuesta realizada a 1.800 madrileños que recoge las opiniones de conductores tanto de Madrid capital, de poblaciones de la periferia, de conductores no habituales como de personas que nunca conducen un vehículo para desplazarse. Y lo primero que llama la atención es que de las 1800 personas encuestadas, la mitad desconocían por completo el contenido del Plan A y las nuevas medidas que van a afectar a su movilidad.

El estudio destaca que más del 94 por ciento de los madrileños residentes fuera de la gran ciudad y el 88 por ciento de los de la Capital utilizan el coche como elemento necesario para acudir a su trabajo o realizar su actividad laboral. Como es lógico, son  los residentes fuera del municipio los más críticos con las medidas que plantea el Plan A. El 85 por ciento depende del coche para ir a trabajar, el 65 por ciento para realizar su labor y un 28 por ciento para llevar a sus hijos al colegio.

Entre los residentes en Madrid Capital, un 72 por ciento utiliza el coche para ir a trabajar, un 48 por ciento para el ejercicio de su profesión y un 26 por ciento para llevar a sus hijos al colegio. Y son los residentes en Madrid los que utilizan más a menudo el transporte público para desplazarse al centro de la ciudad que los no residentes.

Para los conductores, las medidas más efectivas para la reducción de las emisiones serán la promoción del vehículo compartido y la ampliación de la red ciclista, considerando ineficaces la nueva gestión del aparcamiento en la zona SER y la reducción de los límites de velocidad en la M30. Los conductores no habituales piensan que la ampliación de la red ciclista y la creación de un área central 0 emisiones serán las medidas más eficaces, coincidiendo en su valoración negativa sobre la gestión del aparcamiento en zona SER y la reducción de la velocidad en la M30.

En lo que todos coinciden es que el mayor uso del transporte público va a provocar un incremento del tiempo dedicado a los desplazamientos, precisamente por las limitaciones que implanta el plan A. El 56 por ciento de los no residentes no lo utilizan precisamente por esta causa, y otro 26 por ciento por su mala comunicación y las falta de interconexiones con otros medios, Para la gran mayoría, el tiempo que dedican a su trayecto se incrementaría en una media de 45 minutos por trayecto, lo que durante un año de trabajo significa 42 jornadas laborales más.

Reducir los tiempos de desplazamiento, mejorar la proximidad y capilaridad del transporte público son vitales. Siete de cada diez conductores en la ciudad manifiestan no tener un transporte alternativo al uso del vehículo privado en sus desplazamientos, situación que se agrava entre los usuarios de la periferia.

Como principales soluciones para el problema de la calidad del aire, los usuarios apuntan a un mayor uso de energías limpias, como el coche eléctrico. Un 26 por ciento de los conductores residentes y un 34 por ciento de los conductores de la periferia se plantean adquirir un vehículo eléctrico en un futuro próximo, aunque siempre que se instalen mayor número de puntos de recarga y se creen incentivos para su compra.

Compartir vehículo también se apunta como una posible solución. De momento, únicamente el 2 por ciento de los usuarios comparte coche para sus desplazamientos en Madrid, aunque este porcentaje aumentaría si se aplicaran restricciones a la movilidad.

Otra de las posibles soluciones pasa por incrementar la implantación de planes de movilidad sostenible en las empresas. Actualmente, según el estudio, sólo una de cada diez empresas lo tiene, y apenas el 5,5 por ciento de los conductores ha recibido formación para mejorar sus desplazamientos relacionados con su actividad laboral, ya sean in itinere o en misión.

En lo que sí coincide el 60 por ciento de los encuestados, tanto residentes como no residentes, es que la restricción al tráfico en la zona centro que plantea el Ayuntamiento de Madrid perjudicará en exceso a las zonas próximas, no solucionará el problema, sino que lo trasladará de sitio y, además, creará un nocivo “efecto frontera” en la ciudad.

En resumen, la valoración que hacen los conductores no residentes en Madrid es claramente negativa. Suspenden, con una nota media del 4,7, al paquete de medidas planteado por el ayuntamiento, mientras que para los conductores residentes en la capital, la valoración es algo más positiva, puntuando al plan A con un aprobado por los pelos (5,2 de nota media sobre 10). Los conductores que habitualmente no conducen lo valoran con una nota de 6,4.

Como resumen final, el plan genera una completa división de opiniones. El 50 por ciento piensa que no conseguirá reducir las emisiones en Madrid, y un 56 por ciento cree que tampoco reducirá el tráfico de vehículos. Además, el 49 por ciento piensa que contribuirá a generar aún más atascos en los accesos y la zona centro, y un 73 por ciento está firmemente convencido que será aún más difícil circular en coche por el centro de Madrid. Finalmente, el 70 por ciento cree que con su implantación el número de multas a los conductores se va a incrementar de forma notable.