El RACE avisa del preocupante aumento de la siniestralidad

Un 23,4 por ciento más de asistencias provocadas por un siniestro que en 2015. El Real Automóvil Club de España realizó un total de 824.000 servicios de ayuda en carretera al automovilsta el pasado año 2016, un 16 por ciento más que en 2015. Problemas con la batería, con los neumáticos y, como consecuencia de un accidente de tráfico fueron los principales motivos por los que los servicios de asistencia del RACE tuvieron que intervenir durante el pasado año.

Si bien resulta especialmente preocupante fue el ya comentado incremento registrado de las actuaciones como consecuencia de un accidente de tráfico, junto a los datos indicados de asistencia en carretera el RACE también contabilizó un total de 240.000 intervenciones de asistencia legal o juridíca y recursos de multas a sus socios y clientes, y otras 153.000 ayudas en viaje, de las que 7.900 fueron urgencias médicas. En total, junto con las 824.000 asistencias en carretera, el RACE realizó 1.217.000 intervenciones de asistencia a sus asociados en 2016. 

Con todas las intervenciones, el RACE elabora periódicamente un barómetro de averías con el que trata de mostrar y poner en relación la evolución del parque automovilístico en España y su relación con los fallos mecánicos que se producen en los coches. La evolución del 2016 frente a la registrada en 2015 ofrece importantes aspectos negativos, dado que se detecta una tendencia al alza de los problemas, especialmente en carretera.

 El número de averías se ha incrementado en un 16 por ciento. Las baterías, con 165.000 casos asistidos, se sitúan a la cabeza de los problemas, seguidas a cierta distancia de las asistencias por problemas con los neumáticos y por el número de accidentes de tráfico, que registran un aumento del 23,4 por ciento.

 Entre las causas de avería de un vehículo (hasta 140 diferentes registradas por el RACE se produjeron en 2016) los conductores españoles nos confundimos en casi 6000 ocasiones de manguera de combustible al repostar y perdimos o nos dejamos dentro del coche 870 veces las llaves. En el 92,5 por ciento de las ocasiones, los conductores que solicitaron la ayuda o asistencia pudieron continuar su viaje.

 Las averías mecánicas que más se incrementaron en 2015 frente a 2016 fueron las relacionadas con la bomba y la inyección en los vehículos diésel (+ 47,2 %), averías que suponen un 6,4 por ciento del total. El motor de arranque supuso el 4,1 por ciento de total de averías y en 2016 se incrementó un 17,6 frente a 2015. Estas tres son las principales, superando ampliamente las 10.000 asistencias efectuadas.

 La cada vez mayor falta de mantenimiento que evidencian los vehículos de nuestro parque, además de ser un importante riesgo para la seguridad provocó un incremento del 12,1 por ciento en los problemas de neumáticos, y del 12 por ciento del mal funcionamiento de los discos de freno. Los problemas de motor se incrementaron en un 14,6 por ciento, los relativos a los discos del embrague en un 45,8 por ciento y los de la correa del alternador en un 32 por ciento, averías todas ellas fácilmente evitables de haber seguido correctamente el plan de mantenimiento indicado por el fabricante del vehículo.