El sector del motor pide repensar la fiscalidad

Los dirigentes de las principales asociaciones del mundo del motor debatieron sobre la necesidad de implantar una nueva fiscalidad que se adecúe mejor a las necesidades tanto de la sociedad española actual como del sector del automóvil y que proporcione mejores soluciones que las que aportan actualmente los desfasados tributos que gravan al sector del automóvil.

Con motivo de su presencia en el Foro organizado por el Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por ARVAL —operadora líder en el renting español—, los dirigentes de Anfac, Aniacam, Faconauto, Ganvam, y de la AER de Automóción, analizaron las necesidades de reforma que tiene el actual sistema tributario que grava la compra y disfrute del automóvil y plantearon la necesidad de realizar un análisis económico serio y coherente con los caminos que la sociedad española se plantea para superar todo tipo de retos en el futuro.

Todos ellos plantearon medidas fiscales concretas a poner en marcha para sacar adelante una nueva legislación en materia tributaria que permita cumplir con las expectativas sociales en materia de movilidad y medioambiente, impulsar la renovación del parque, mejorar la seguridad en las carreteras y contribuir netamente tanto al desarrollo de la sociedad española en general como al crecimiento sostenido y sostenible de la industria del automóvil en su conjunto, dada su especial significación como motor de la economía nacional de España.

En los debates del Foro CVO han participado el vicepresidente ejecutivo de Anfac, Mario Armero, junto con los presidentes de Aniacam, Germán López Madrid, de la Asociación Española de Renting, Agustín García, el director general de Ganvam, Tomás Herrera, y el secretario general de Faconauto, Blas Vives.

Moderados por Manuel Orejas, director del Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO) promovido por ARVAL, debatieron sobre la conveniencia o no de eliminar el impuesto de matriculación, la adecuación del impuesto de circulación a criterios medioambientales, la necesidad de desarrollar un plan general e incentivos al achatarramiento y sobre las restricciones de circulación a los vehículos como medida para mejorar la calidad del aire, entre otros muchos temas.

Para Mario Armero, vicepresidente ejecutivo de Anfac, “a corto plazo en los presupuestos del estado no hay un aumento de la fiscalidad del automóvil, lo que es una buena noticia. A medio y largo plazo hay que valorar positivamente que por fin el Gobierno va a acometer una reforma. Habrá que ver los resultados del grupo de trabajo —en julio— y qué puede conseguir el sector”.

Armero ve “voluntad política para reorganizar la fiscalidad del automóvil”. Eso sí, cuando le preguntaron si habrá un nuevo Plan PIVE, respondió “hay que hablar menos, y trabajar más. No alimentemos más confusiones”.

 “Nosotros —continuó Armero— somos muy claros. Proponemos la eliminación del impuesto de matriculación, que es una imposición duplicada con el IVA; y un nuevo diseño del de circulación, que no se base en la cilindrada y potencia, sino en las emisiones. También tenemos que pensar qué hacer contra el envejecimiento del parque, incentivando la compra y cambiando la tributación de los vehículos antiguos. Y además, el vehículo alternativo requiere de apoyo fiscal”.

Mario Armero también pidió “tener cuidado con otros impuestos y tasas de las comunidades autónomas. El mensaje tiene que ser claro: el automóvil ya no soporta más tasas. No puede haber más presión, y hay que simplificar y reordenar la tributación. Por ejemplo, hay comunidades que han lanzado sus propias etiquetas de vehículos según su contaminación”.

Germán López Madrid, presidente de Aniacam, no cree que la tributación del automóvil vaya a bajar próximamente. “No podemos olvidar que el automóvil recauda 25.000 millones al año, cualquier planteamiento de ir a Hacienda a que lo bajen es irrisorio. Soy incrédulo sobre que la nueva reforma nos vaya a traer una bajada de impuestos. Por eso vemos como una buena noticia que no se hayan incrementado este año”. Aún así, López insiste: “el impuesto de matriculación es recaudatorio. Somos el único país de Europa que lo tiene”.


Para el presidente de Aniacam, “la renovación del parque es vital, porque dinamiza un sector clave de la economía española (10% del PIB) y porque tenemos uno de los parques más antiguos de Europa. Al inicio de la crisis, la media de edad de nuestro parque era de 8,8 años, cuando la de la UE era de 8,6. Ahora estamos 3 años por encima de la media europea y solo por detrás de Grecia. Esto genera gastos medioambientales, de siniestralidad... Un coche de más de 10 años duplica los riesgos de sufrir un accidente serio o mortal; y uno de 14 años, los triplica. Y todo esto genera importantes gastos sanitarios y sociales”.

 Como camino para una nueva fiscalidad, el presidente de Aniacam propone “ir hacia una verdadera tributación que grave el uso, no la adquisición. El problema técnicamente está resuelto, lo que no hay es una voluntad de resolverlo a corto plazo”. Y también apuesta por fomentar el renting a particulares: “Así todos los coches tendrían seguro y estarían mejor mantenidos y se renovaría el parque cada cuatro años. No olvidemos que sigue habiendo dos millones de coches que no pasan la ITV.

 Germán López también sugirió los efectos positivos que tendría añadir un incentivo fiscal al renting de vehículos para particulares como medida de apoyo al mercado además de los planes de incentivo.

 Blas Vives, secretario general de FACONAUTO quiso recordar que “estamos ante un sector que es uno de los motores de la economía española y que ha costado muchísimo recuperarlo de la crisis. Este año fabricaremos tres millones de vehículos en España y eso tiene muchos efectos en la economía. El Automóvil ha sido un sector totalmente gravado por los impuestos;, se ha utilizado como la gallina de los huevos de oro, con nuevas y nuevas figuras impositivas”.

 Para Vives, “el impuesto de matriculación es anacrónico y no existe en ningún otro país moderno. Hace falta voluntad política para revisar toda la fiscalidad y hacer una transición ordenada, de acuerdo con todo el sector: fabricantes, importadores, renting…” Pero tiene claro que “si el gobierno no puede aprobar los presupuestos, estará atado de manos. Desde Faconauto hacemos un llamamiento a que los grupos parlamentarios piensen en el futuro y en España, y logren aprobar unos presupuestos generales del Estado. Lo fundamental es que se aprueben los presupuestos. A partir de ahí se podrá conseguir una mayoría cualificada en el congreso para la aprobación de nuevas medidas”.

Blas Vives destacó que “el principal reto que tenemos por delante es la renovación del parque. Ahora se están acumulando las series de matriculaciones de los años de crecimiento, que irán engordando el capítulo de los vehículos de más de 10 años. Si este año no se hace nada nos pondremos en los 13 años de antigüedad media del parque. Esa renovación supondrá una mejora automática del impacto del automóvil en seguridad y medio ambiente”.

Por último, Tomás Herrera, director general de Ganvam, dejo claro que “tenemos una fiscalidad muy antigua, en la que penalizamos la adquisición, en lugar del uso.” Herrera manifestó su acuerdo con lo manifestado por el economista José Ramón Rallo en la conferencia que abrío la I edición del Foro CVO. “Estoy de acuerdo con la propuesta de establecer peajes dinámicos, pero también hay que quitar el impuesto de matriculación; y reformar el de circulación dado que actualmente se basa en potencia y cilindrada y no en criterios medioambientales. Y por otra parte los vehículos eléctricos y alternativos precisan de una fiscalidad que los apoye mejor, porque mientras cuesten 1,5 veces lo que un coche convencional no se popularizarán”.

 Agustín García Gómez, Presidente de la Asociación Española de Renting, manifestó que según los estudios que se hacen desde el sector del renting, “la fiscalidad de un automóvil que hace una media de 30.000 km. al año está en torno al 30%. Es bastante alta y debería modificarse a la baja. Hay determinados impuestos que están muriendo ellos solos, a los cuales el tiempo los hará desaparecer”. Para García Gómez aunque “dudo mucho que los cambios sean aceptados para recaudar menos, lo que sí se puede es reorganizar la fiscalidad para que esta sea menos dañina para el automóvil. Por ejemplo, solo con subir un euro el impuesto de circulación, se recaudarían más de los 300 millones que se recaudan por el de matriculación”.

 Agustín García Gómez también pidió regular el vehículo de empresa para los autónomos. Hay una proposición de ley de Ciudadanos para que en 2018 se iguale fiscalmente con el coche de empresa”. El presidente de la AER también pidio que las ayudas también “apoyen a aquellos vehículos que cambian de titular cada cinco años y, especialmente, a particulares y autónomos”.

 La visión de la empresa sobre la fiscalidad del automóvil también estuvo presente en este I Foro CVO a través de los puntos de vista del director financiero de Agility, Fernando Latorre;  el director financiero corporativo de Pascual, Carlos Botín;  el european fleet manager de Lilly, Mariano Tristán, y el director general de Newspress, Ramiro Mansanet, quienes moderados por el director de la revista Fleet People, Juan Arús, mostraron sus preocupaciones comos usuarios de coches corporativos de diferentes segmentos.  

 Para los representantes de las empresas, las ayudas deben ser ante todo fiables en el tiempo, ya que las ayudas puntuales no son gestionables para las empresas. Asimismo revelaron que a la hora de definir sus flotas de vehículos, los aspectos medioambientales priman sobre la fiscalidad. También mostraron su preocupación por los criterios de selección de modelos de vehículos, ya que la elección de hoy tiene que ser válida hasta 2020 y minimizar el impacto medioambiental a cuatro años vista es un predicción difícil.

 Otro de los puntos clave del debate surgió respecto de las tecnologías alternativas y el elevado grado de desconocimiento de las ventajas que muchas de ellas pueden aportar. Las empresas necesitan mucha más información y formación sobre las mismas e indicaron especialmente la necesidad de que las infraestructuras necesarias para su desarrollo aceleren su implantación, pues de lo contrario será difícil convencer a quienes toman las decisiones en las empresas para que apuesten por implantarlas en sus flotas.