Ford, camuflaje 3D “antiespías”

En muchas carreteras españolas es frecuente encontrar algún coche camuflado de los que utilizan los fabricantes de automóviles para desarrollar en tráfico real sus nuevos modelos. Son coches de prueba que los fabricantes tratan de esconder al máximo para evitar que sus rivales puedan copiar sus diseños y desarrollos antes de que estos lleguen a comercializarse.  Para evitar este “espionaje industrial”, lo cierto es que ya no saben que más inventar, hasta el punto de que los propios ingenieros de las marcas llegan incluso a realizar diseños inteligentes con los que cubrir sus propios diseños para evitar ser copiados. Este es el caso de Ford y la práctica solución que sus ingenieros han desarrollado a base de elementos adhesivos de camuflaje.

Si alguna vez has visto un coche cubierto de extrañas espirales, complejos estampados o alocados garabatos, es muy posible que te encuentres ante un nuevo y supersecreto prototipo equipado con un recubrimiento especial de adhesivos de camuflaje.

Estos diseños, han sido ideados para evitar que el espionaje industrial capte imágenes de modelos nuevos cuando se ponen a prueba en carretera, haciendo que sea extremadamente difícil para el ojo humano centrarse en los contornos, líneas y estilo del nuevo modelo.

El nuevo camuflaje 3D de “ladrillos”, inspirado en parte en las populares ilusiones online, utiliza miles de cilindros negros, grises y blancos distribuidos de manera aparentemente aleatoria en un caótico diseño entrecruzado. Esto hace que resulte especialmente difícil hacerse una idea de las nuevas características exteriores a plena luz del día, tanto en directo como en fotografías o selfies colgados en internet.

“Casi todo el mundo tiene un smartphone ahora y puede compartir fotos instantáneamente, haciendo fácil que todo el mundo, incluida nuestra competencia, pueda ver nuestros prototipos de prueba”, cuenta Lars Muehlbauer, gerente de Camuflaje de Ford Europa. “Los diseñadores crean bonitos modelos con diseños muy atractivos. Nuestro trabajo es ocultarlos”.

Como parte de su riguroso proceso de desarrollo, los modelos nuevos tienen que ponerse a prueba en carreteras públicas. Se tarda cerca de dos meses en preparar cada nuevo camuflaje, que una vez listo se imprime en adhesivos de vinilo super ligeros, de un grosor inferior al de un cabello humano y que se aplican de manera exclusiva a cada vehículo. Los diseños se prueban primero en un circuito de pruebas privado de Ford para comprobar que el camuflaje funciona.

“Me propuse crear un diseño que resulte caótico y confunda al ojo”, cuenta Marco Porceddu, ingeniero de prototipo de vehículos de Desarrollo de Producto de Ford Europa, que ha desarrollado el nuevo camuflaje. “Investigué sobre ilusiones ópticas en internet y di con una forma que podía copiarse y superponerse miles de veces. Esto crea tanto una ilusión óptica como un efecto 3D”.

El camuflaje de Ford, diseñado para soportar temperaturas extremas, se mimetiza con los entornos invernales europeos, mientras que en Australia y Sudamérica se utilizan colores arenosos.

“Este camuflaje resultará llamativo en casi cualquier entorno, pero ha sido diseñado para destruir la integridad de la forma del vehículo, sus superficies y su color, retrasando la habilidad del cerebro humano para reconocer sus principales características”, cuenta Martin Stevens, profesor asociado de la Universidad de Exeter, quien lleva casi 15 años estudiando la pigmentación y el camuflaje de los animales. “La ilusión óptica no evita que se vea el coche, pero juega con nuestra habilidad de medir la profundidad de campo y las sombras, haciendo que resulte difícil apreciar las formas y características del vehículo. Es un truco empleado por la naturaleza para escapar de algo y esconderse que resulta igual de útil para un conductor de pruebas”.