Ford investiga cómo poner fin a los mareos en el coche

Cuando en un coche se escucha “me estoy mareando”, se encienden todas las alarmas, especialmente si quienes pronuncian la frase son los pasajeros de menor edad. Muchos de los coches que realizarán los 14,5 millones de desplazamientos durante estas vacaciones de Semana Santa que la DGT prevé que se realizarán en España tendrán entonces que hacer un alto en su camino si no quieren sufrir las desagradables consecuencias de los mareos a bordo.

Los mareos a bordo de un coche afectan a las dos terceras partes de la población en algún momento, especialmente a niños y adolescentes y más aún durante retenciones o al circular por carreteras sinuosas y reviradas cuando estos ocupan los asientos traseros o están haciendo uso de dispositivos de video durante el trayecto.

Con la ayuda de expertos en la materia, Ford está llevando a cabo un nuevo estudio sobre los mareos, durante el cual se ha podido comprobar que pasajeros adultos que miraban pantallas durante un recorrido corto se sintieron mal después de una media de diez minutos.

"Los mareos en el coche pueden convertir en pesadilla un esperado viaje familiar", afirma Eike Schmidt, ingeniero de investigación en el Centro de Investigación e Innovación de Ford en Aachen, (Alemania). "La comodidad de los pasajeros durante los viajes es uno de los principales objetivos en nuestros diseños de coches del futuro. Queremos hacer todo lo posible para reducir los mareos".

En las pruebas iniciales, se comprobó que, cuando las pantallas estaban montadas en alto y se podía ver la carretera a ambos lados, los voluntarios eran menos proclives a marearse. Otros experimentos explorarán métodos alternativos en que se puedan mostrar datos en el habitáculo para que se pueda avisar a los pasajeros de baches o trayectos con curvas próximos.

Bostezar y sudar más de lo normal son señales evidentes de aviso para una afección causada por desequilibrios entre las señales que recibe el cerebro desde los ojos y los órganos responsables del equilibrio, en el oído. Curiosamente, los bebés no se marean. Únicamente empiezan a padecer mareos cuando empiezan a caminar. A las mascotas sí les afecta e, increíblemente, incluso los peces de colores sufren mareos, un fenómeno del que se dieron cuenta los marineros por primera vez.

"Los mareos en el coche son un problema complejo. Es una reacción natural a un estímulo no natural que no se puede curar como tal. Pero podemos intentar aliviar los síntomas", afirma el profesor Jelte Bos, de TNO, Sistemas de Percepción y Cognitivos de Soesterberg, en Holanda. Según el profesor Bos, “muchos conductores creen que su hijo tiene un problema con los mareos en coches, cuando en realidad podría tratarse simplemente de que su hijo tiene un problema con la manera en la que ellos conducen" Bos, que también realiza estudios sobre percepción de movimiento en la Vrije Universiteit de Amsterdam, ha trabajado en un dispositivo que muestra cuándo el comportamiento al volante de un conductor podría afectar a los pasajeros proclives a marearse. "Adoptar un estilo de conducción más suave ayuda a evitar la sensación de náusea y reduce los costes de combustible", afirma Bos..

Según el profesor holandés, hay diversos modos para aliviar los mareos de los pasajeros en el coche. Estos son los principales que él mismo destaca:

·         Preferiblemente sentarse en la fila delantera junto al conductor, de lo contrario, en los asientos traseros, sentarse en la plaza intermedia. Cuanta más carretera veas por delante menor riesgo de marearse hay.

·         Conducir de manera suave. Evitar en la medida de lo posible frenar de manera repentina, asícomo también los acelerones o los baches.

·         Distraer a los pasajeros mareados, puede valer incluso que os pongáis a cantar

·         Beber refrescos de cola, pero evitar el café

·         Utilizar una almohada o un reposacabezas para mantener la cabeza lo más inmóvil posible

·         Encender el climatizador para que circule aire fresco por el habitáculo del coche.