La ciberseguridad, clave para el vehículo autónomo

El camino a la conectividad y los vehículos autónomos aunque todavía será largo hará que durante muchos años tengan que convivir estos con coches de conducción convencional. Según los expertos, los coches conectados no llegarán antes de 2025 o 2030 a nuestras calles, lo que no quita para que tanto fabricantes de automóviles y componentes, como administración, aseguradoras e incluso el propio conductor, tengan que irse preparando para su llegada. 

En lo que sí que están de acuerdo todos los expertos es que el coche autónomo y conectado supondrá un gran cambio en nuestra vida,  y que será un importante elemento transformador de nuestras ciudades y carreteras durante las próximas décadas.

En la Connected Street del Automobile Barcelona, Anfac, asociación que agrupa a los fabricantes de automóviles en España, ha organizado un encuentro durante el cual se mostró como se están preparando para este futuro autónomo y conectado fabricantes de automóviles y componentes, Administración y aseguradoras. En el mismo participaron Jaime Moreno, subdirector general de gestión de la movilidad de la Dirección General de Tráfico (DGT); Joan Palacín, director de la Unidad de Negocio Advanced Communications de la empresa fabricantes de componentes Ficosa; Josep Celaya, director corporativo de innovación de la aseguradora MAPFRE y Juan Luis Pla, manager de asuntos públicos y corporativos de Nissan, quienes protagonizaron un clarificador debate sobre el tema.

Juan Luis Pla, de Nissan, expuso la visión global de la marca de la Alianza Nissan Renauls sobre cómo será el coche del futuro: autónomo, estará conectado y será eléctrico. Desde Nissan, esos tres aspectos se contemplan como un todo en el desarrollo del coche del futuro y "no se puede separar ninguno de ellos de los otros dos", de ahí que "todavía tardaremos en ver el coche completamente autónomo (el llamado nivel 5 o de completa autonomía) hasta al menos 2025 ó 2030".

Hasta entonces, lo que veremos evolucionar exponencialmente es la conectividad en los coches convencionales y cómo se incrementan la cantidad de operaciones que el coche puede hacer por sí mismo. Según Joan Palacín, de Ficosa, este proceso "será progresivo y habrá que gestionar cambios profundos, sobre todo en la mentalidad del conductor". Para Palacín las nuevas generaciones agradecerán tener un coche cada vez más unido a su entorno.

Desde el punto de vista de las aseguradoras habló Josep Celaya, de MAPFRE, que fue igual de explícito: "un coche sin conectividad es como una casa sin internet". Las aseguradoras confían en el coche autónomo para reducir notablemente el número de siniestros. "Quien piense que en las aseguradoras nos alegramos cuando hay más siniestros se equivoca, nosotros estamos para promover una gestión responsable de los riesgos y con lo que ganamos dinero es con el importe de la prima".

Jaime Moreno, de la Dirección General de Tráfico, confía en la oportunidad que se abre a España para ser el lugar ideal de desarrollo del coche autónomo. "Hemos creado un marco normativo muy apropiado para el desarrollo y ensayo del coche autónomo, y creo que nuestro país tiene aquí una notable ventaja competitiva. Desde la DGT apoyamos a la industria del automóvil y nos adaptamos a cualquier tipo de necesidad que esta muestre".

Según los expertos, el coche autónomo tendrá notables ventajas. La más evidente será el descenso de la siniestralidad al permitir eliminar el error humano presente en la mayoría de accidentes, además de la mejora en la fluidez del tráfico y su mayor la eficiencia energética. En este sentido, desde Nissan ofrecieron una cifra contundente: en España se pierden 524 millones de horas en atascos, cantidad que con el coche autónomo y conectado puede reducirse notablemente. Pero el debate fue mucho más intenso en cuanto a los aspectos del coche autónomo en los que habría que tener más cuidado, especialmente en la necesidad de implementar las necesarias medidas de seguridad que eviten que puedan ser hackeados.

Todos los presentes coincidieron en que el mayor inconveniente del coche autónomo y conectado es la posibilidad de sufrir un ciberataque. Jaime Moreno expresó su "total confianza en el sector del automóvil del que estoy seguro que tomará medidas más que suficientes para que la seguridad esté garantizada en todo momento".

El experto de Ficosa, Joan Palacín, insistió en que "es normal que existan riesgos. También los hay, a otro nivel, con un teléfono móvil. Pero conectado no es sinónimo de vulnerable, ni mucho menos: habrá múltiples sistemas de seguridad y, además, estarán replicados para que no se produzcan fallos".

Josep Celaya también cree que el tema de la ciber-seguridad debe tenerse muy en cuenta. "Seguro que va a haber mucha gente que intentará poner las cosas difíciles y esta puede ser una de las barreras al desarrollo de este tipo de vehículos" afirma. Pero también explica que la conectividad puede funcionar sin problemas y recordó que, ya en el año 2007, MAPFRE fue la primera empresa a nivel mundial en ofrecer un sistema conectado al coche de sus clientes para poder recoger su patrón de conducción y ofertar un seguro a medida.