La conducción autónoma interesa cada vez más

Cada vez es mayor el interés de los conductores europeos por las tecnologías que nos acercan al coche del futuro. Y aunque la conducción autónoma todavía suena como algo lejano, lo cierto es que, según un estudio elaborado por Ford, cada vez hay más interés por contar con nuevas tecnologías semiatónomas de ayuda a la conducción entre quienes conducen un automóvil.

El Ford Car Buying Trends 2015, informe de tendencias de compra elaborado por la marca del óvalo en los mercados europeos, destaca el creciente interés de los conductores europeos por las tecnologías semiautónomas que acercan los vehículos al coche del futuro.

Estudio de hábitos de compra de coches nuevos en 22 países de Europa. Este es el contenido del informe. En él se destacan tendencias regionales y diferencias nacionales entre los distintos mercados del continente. Pero el estudio también deja entrever en sus resultados el más que significativo incremento que está experimentando el número de vehículos dotados de tecnologías que ayudan a los conductores a estacionar, a evitar colisiones y a mantener velocidades y distancias con los vehículos que les preceden.

Cuando todos los fabricantes “trabajan con el objetivo de lograr coches autoónomos” los usuarios ya muestran un claro interés “por las tecnologías que hacen que conducir y aparcar sea más fácil y más seguro” ha afirmado Roelant de Waard, vicepresidente de Marketing, Ventas y Servicio de Ford Europa. “Cada vez —afirma— vemos una mayor demanda de dispositivos que nos liberen de factores causantes de estrés en la conducción y que permitan disfrutar de estar al volante”. En este sentido, los sistemas de ayuda al aparcamiento —tanto a su localización como a su uso—están teniendo una más que notable aceptación.

Durante 2015, según el informe de los más de 1 millón de automóviles vendidos en Europa, el color blanco fue el más solicitado. En toda Europa, los colores más populares para el exterior de los vehículos adquiridos fueron el blanco (23 por ciento), negro (19 por ciento) y plateado (16 por ciento), que supera al gris como tercera opción más popular. En España el color preferido con mucha diferencia es el blanco (33 por ciento), seguido del negro y el plateado (ambos con un 14 por ciento).

El azul fue el color que aumentó en popularidad, experimentando un aumento del 63 por ciento en popularidad, siendo elegida en más de 1 de cada 8 clientes, y ascendiendo hasta el quinto lugar. En España el 10 por ciento de compradores eligieron este color.

Turquía ya era el país en el que más usuarios elegían el blanco como color más popular. Allí casi tres de cada cuatro nuevos modelos Ford son blancos, lo que supone un aumento de casi la mitad con respecto al año anterior. Solo en dos países los tres colores principales (blanco, negro y plateado) no fueron la elección número uno. Las excepciones fueron la República Checa y el Reino Unido, donde el color más popular fue el rojo.

Portugal (31 por ciento), Noruega (28 por ciento) y Holanda (26 por ciento) fueron los países con mayor predilección por coches de color negro, mientras que Irlanda (28 por ciento), Portugal (25 por ciento), Hungría y Polonia (21 por ciento) los más proclives a elegir el color plateado. Los clientes en Hungría también resultaron ser los más favorables a comprar un vehículo marrón (15 por ciento).

A primeros de año, Ford presentó Ford Smart Mobility, el plan de la compañía para ayudar a cambiar el modo en el que el mundo se mueve a través de la innovación en conectividad, movilidad, vehículos autónomos, experiencia de usuario y big data.

En Estados Unidos, una flota de modelos experimentales Ford Fusion Hybrid totalmente autónomos -que utilizan algunas de las mismas tecnologías de sensor y computación en vehículos Ford que circulan por las carreteras- están siendo sometidos a pruebas y desarrollo continuados. Ford está evolucionando sus esfuerzos en materia de vehículos autónomos de programa de investigación a proyecto de ingeniería avanzada.

El sistema Active Park Assist utiliza sensores y el sistema de dirección del vehículo para ayudar a los conductores a encontrar una plaza de estacionamiento adecuada y a maniobrar en ella. El sistema ha sido instalado en más de 1 de cada 2 vehículos Ford de Europa, lo que supone un 34 por ciento respecto al 28 por ciento del año anterior. En Suiza, la cifra es de casi 3 de cada 4, (72 por ciento). Le siguen Holanda (62 por ciento) y España (61 por ciento).

El Active City Stop puede ayudar a reducir la gravedad de colisiones por alcance activando de manera automática el freno si el conductor no reacciona a tiempo cuando el tráfico se detiene delante de él. Durante el año pasado, más de 1 de cada 8 vehículos (13 por ciento) fueron equipados con el sistema, lo que supone un aumento del 7 por ciento con respecto al año anterior. La tecnología ha resultado ser más popular en Suecia (59 por ciento), Noruega (58 por ciento) y Suiza (41 por ciento).

El Control de Crucero Adaptativo permite a los conductores mantener una distancia determinada con respecto al vehículo delantero, incluso si el vehículo viaja a menor velocidad. A lo largo del pasado año más de la mitad de las nuevas unidades de modelos Ford en Europa fueron equipadas con algún tipo de tecnología de control de crucero, pasando del 48 al 52 por ciento de un año a otro. Turquía (86 por ciento) lidera la implantación de esta tecnología por delante de Finlandia (84 por ciento) y Suecia (80 por ciento). En España alcanzó un 71 por ciento.

La Ayuda de mantenimiento de carril detecta una salida no intencionada del carril y activa el freno y avisa a los conductores para que vuelvan a su carril. Durante el pasado año, el 51 por ciento de vehículos Ford vendidos en Suecia incorporaban esta tecnología, por delante de Noruega (28 por ciento) y Suiza (21 por ciento). En el conjunto de Europa ha aumentado en un 20 por ciento el número de vehículos vendidos equipados con la Ayuda de Mantenimiento de Carril.

Desde que fuera implantado por primera vez en Europa en 2012, los sistemas de conectividad activados por voz de Ford han encontrado su lugar rápidamente en la mayoría de los coches recién adquiridos. El año pasado, el 78 por ciento de todos los vehículos Ford vendidos contaban con sistemas SYNC, lo que supone un aumento del 10 por ciento con respecto al año anterior.

SYNC 2 puede permitir a los conductores hablar a sus coches utilizando comandos sencillos y naturales para utilizar el teléfono, el sistema de entretenimiento, el climatizador y el sistema de navegación. Incluso te proporciona un listado de restaurantes cercanos con solo decir "tengo hambre".

La mayoría de los compradores a lo largo del pasado año eligieron un coche de 5 puertas (52 por ciento) por delante de las versiones wagon (37 por ciento), ambas opciones muy por delante de los modelos de 4 puertas (11 por ciento). En España, la opción 5 puertas alcanza el 89 por ciento.

Las versiones wagon de Mondeo y Focus convencieron sobre todo a conductores de Dinamarca (84 por ciento), Alemania (81 por ciento) y Holanda (78 por ciento). Para los mismos modelos, las versiones 5 puertas resultaron ser más populares en Grecia (96 por ciento), España (87 por ciento) y Reino Unido (83 por ciento). Las versiones de 4 puertas resultaron ser las más vendidas en Turquía (87 por ciento).

Los usuarios tienen hoy día mayor capacidad de elección a la hora de elegir la motorización de sus coches. La abrumadora mayoría (98 por ciento) sigue eligiendo modelos gasolina o diésel.

La gasolina fue el combustible elegido por el 56 por ciento de los conductores europeos. En el caso de Rusia, la cifra alcanzó el 96 por ciento. Por detrás se situaron Holanda (87 por ciento) y la República Checa (83 por ciento).

Durante el pasado año, los irlandeses fueron los usuarios más proclives a comprar un coche con motor diésel (70 por ciento), seguidos de turcos y rumanos, con un 65 por ciento. En España ambas opciones están al 50 por ciento.

La diferencia en preferencias de cambio (manual o automático) casi no varió con respecto al año anterior. El 83 por ciento de los os conductores de todos los países europeos sigue prefiriendo el cambio manual. En Grecia la cifra aumenta hasta un 97 por ciento, y en Irlanda hasta un 96 por ciento, seguida de España y Polonia, con un 95 por ciento.

"En lo referente a gustos de compradores de coches, pocas cosas se mantienen igual a lo largo de los años y muchos aspectos cambian y evolucionan", ha asegurado de Waard. "Nosotros estudiamos esos cambios -algunos pueden resultar sorprendentes- para servir mejor a nuestros usuarios en Europa".