“Menos prohibir y más armonizar”, solución según Ganvam

“La solución para hacer de las ciudades entornos más limpios no está en prohibir el uso del coche, que lleva más de un siglo proporcionando libertad al ciudadano, sino en impulsar la convivencia de todas las soluciones, máxime cuando la movilidad es una cadena donde ningún eslabón es excluyente”, ha afirmado recientemente Juan Antonio Sánchez Torres, presidente de Ganvam, Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, que representa a más de 7.000 empresas del sector.


 Según manifestó Sanchez Torres,“La automoción aporta a las arcas públicas cerca de 26.000 millones de euros anuales, pese a lo cual las administraciones pugnan por entorpecer la vida de los automovilistas como si el coche fuera el enemigo público número uno, el principal foco de contaminación, por lo que es necesario un ajuste fiscal que termine con esta falta de ecuanimidad”.

Por todo ello, en un reciente encuentro ante los medios de comunicación, el presidente de Ganvam ha instado a los ayuntamientos “a reducir los impuestos que gravan el automóvil en la misma proporción en la que se cortan las vías o los días de circulación en las ciudades”, en relación a las últimas decisiones no exentas de polémica adoptadas por las administraciones locales de Madrid y Barcelona. 

Para Sánchez Torres, “si bien fórmulas como la conducción compartida o el pago por uso se han convertido en una tendencia imparable, no implican el fin del coche en propiedad, sino simplemente nuevas exigencias y nuevas posibilidades de utilizar el vehículo que es necesario saber armonizar y legislar adecuadamente para que convivan la nueva movilidad con la movilidad tradicional, donde el vehículo de ocasión también tiene su lugar.

Según el presidente de Ganvam, “este nuevo escenario, marcado por la conectividad y el coche eléctrico o autónomo como actores protagonistas, supone además un reto para los vendedores, que deberán reinventarse para captar y fidelizar a un conductor cada vez más independiente, menos cautivo y más digital, pero que cambiará de coche cada cuatro o cinco años, en lugar de hacerlo cada ocho o diez como ocurre actualmente.

Aprovechando su encuentro con los medios de comunicación, el presidente de Ganvam apeló al nuevo Gobierno para pedirle que reflexione sobre la elevada antigüedad del parque, en un momento en el que circulan por nuestras carreteras más de ocho millones de vehículos con más de quince años, con el impacto negativo que conlleva para la siniestralidad y el medio ambiente.

Los planes de achatarramiento han sido, en este sentido, una de las medidas más eficaces para impulsar el rejuvenecimiento del parque e incentivar la demanda. Para Sánchez Torres, “no hay motivo para que estos planes no se articulen con continuidad ya que tienen un retorno económico inmediato para el Estado vía impuestos, por no hablar de los 1,1 millones de vehículos con una media de edad de 16,4 años que las ocho ediciones del PIVE contribuyeron a retirar de la circulación”.

Según el presidente, “estos planes han sido además artífices de la reactivación del sector; de hecho, su finalización el pasado mes de julio provocará que el mercado se quede este año a las puertas de la auto-recuperación, con 1.130.000 vehículos vendidos, lo que supone un crecimiento aproximado del 10%.

Para Sanchez Torres, “la reforma integral de la fiscalidad del automóvil que el sector lleva años pidiendo debe ser otro de los retos que el nuevo Gobierno afronte en 2017”. Ganvam insiste en que para ir en línea con las directrices europeas, los impuestos deben gravar el uso y no la compra del coche. Por eso, es necesario eliminar, por un lado, el Impuesto de Matriculación y, por otro, adecuar el Impuesto de Circulación a criterios medioambientales penalizando así a los vehículos más contaminantes.