Parabrisas, el gran desconocido de la seguridad vial

El 70 por ciento de los conductores no conoce las funciones básicas que un parabrisas tiene para garantizar su seguridad en el automóvil. La gran mayoría, más del 60 por ciento, no sabe que el correcto funcionamiento de los airbags, en especial el del acompañante, depende decisivamente del correcto estado e instalación del parabrisas de su coche, donde, por cierto, se alojan la gran mayoría de los sensores del sistema de seguridad activa ADAS, lo que hace que cara al futuro y los sistemas de conducción autónoma, el parabrisas se convierta en uno de los principales elementos del coche que garantizan la seguridad.

La fundación para la Seguridad Vial, Fesvial, en colaboración con Carglass, ha realizado un completo estudio sobre el grado de conocimiento y las falsas creencias que los conductores españoles tenemos respecto de las implicaciones que para la seguridad vial en general y para la de los ocupantes de los vehículos en particular y para la funcionalidad del mismo tienen tanto el parabrisas como el resto de las lunas del habitáculo de un coche. El resultado es alarmante, especialmente si tenemos en cuenta la creciente importancia que el correcto mantenimiento de las lunas del automóvil está adquiriendo cara al futuro en general y a la conducción autónoma en particular.

Presentado por Amaro López, director general de Carglass España y Javier Llamazares, director general de Fesvial, lo primero que deja claro el estudio es que las lunas del automóvil son un elemento clave para la seguridad, tanto del vehículo como de los pasajeros. Un estudio elaborado en toda España mediante más de 1200 encuestas realizadas a conductores de todo tipo de vehículos con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años.

Sólo uno de cada tres conductores conoce que hasta el 30 por ciento de la resistencia de la estructura del vehículo depende directamente del parabrisas, que además es un elemento clave para evitar el hundimiento del techo en caso de vuelco. El estado del parabrisas condiciona, además, la eficacia del airbag del acompañante, dado que al desplegarse, este se apoya sobre la zona acristalada ejerciendo una enorme presión. Por último, los sistemas ADAS de seguridad activa (sistema de alerta de cambio de carril, de frenada de emergencia, de lectura de señales, etc), basan su funcionamiento en multitud de sensores y cámaras que suelen instalarse en el parabrisas y que precisan tanto de mantenimiento como de recalibración tras una sustitución, motivo por el cual es preciso siempre acudir a talleres expertos donde realizar tales labores.

En cuanto a las situaciones de conducción estudiadas en el informe, el 40% de los conductores españoles ha conducido su vehículo con el parabrisas rallado y/o deteriorado por un impacto. Y eso, pese a que el 80% por ciento de los encuestados afirma saber que el parabrisas reduce drásticamente sus niveles de resistencia tras recibir un impacto o sufrir algún tipo de deterioro.

Los conductores también suspenden en visibilidad y limpieza. El  75% conduce o ha conducido con las escobillas en mal estado o con el parabrisas sucio, minimizando la visibilidad. 6 de cada 10 conductores no comprueban al subirse al coche que su parabrisas esté limpio y permita una buena visión. Y respecto al mantenimiento, más de un 70% de los conductores no realiza el cambio de escobillas con la frecuencia recomendada (una vez al año).

Por último, un 73% de los usuarios llevaría el coche a reparar inmediatamente en caso de tener un impacto en el parabrisas, eligiendo un 50% de ellos un taller especialista para llevar a cabo este trabajo. También la mitad de los encuestados cree necesario sustituir el parabrisas cuando ha recibido un impacto, no siendo conscientes de que en la mayoría de las ocasiones, se puede reparar.

Según Javier Llamazares, director general de Fesvial “echámos de menos incidir más en el parabrisas, un elemento fundamental en la seguridad de los vehículos al que no se le presta la atención necesaria”. Para Llamazares, “si queremos seguir reduciendo la siniestralidad y las víctimas, tenemos que trabajar más de forma “micro”, sobre problemas concretos, y dar soluciones a esos problemas concretos, si queremos seguir siendo el quinto país del mundo con mejores resultados globales en accidentalidad”.

“Es cierto que el parabrisas sigue siendo el gran desconocido en seguridad vial y este estudio lo demuestra. Otros elementos, como los neumáticos o los frenos, elementos más activos, parecen más importantes; mientras que con los elementos pasivos de un vehículo somos menos conscientes de su importancia en seguridad. Tenemos que poner en valor todos los elementos que influyen en la seguridad del coche”.

Y recordó que “hay un compromiso por parte del ministerio y de las ITVs, para la creación de nuevos protocolos para la revisión del parabrisas, para que no solo se registren faltas en las ITVs cuando el daño en el parabrisas está en el campo del conductor. Si en un accidente el airbag se despliega y el parabrisas se rompe o salta, la seguridad de los ocupantes desciende drásticamente.

Amaro López director general de Carglass España recordó el compromiso que su empresa mantiene con la seguridad. “A través de nuestra política de RSC procuramos devolver a la sociedad lo que esta nos da a nosotros. Tenemos proyectos solidarios de todo tipo, que van desde pulseras solidarias a incorporar a personas con riesgo de inclusión social. Pero nos hemos enfocado claramente en la mejora de la seguridad vial. Desde 2009 trabajamos con Belron Technical en este terreno, para aprender y concienciar más y mejor a los conductores. Ese mismo año realizamos un estudio con la Fundación RACC sobre la rotura del parabrisas. En 2012 preparamos otro estudio con la Universidad Autónoma de Barcelona. Y ahora, con FESVIAL, intentamos abordar el ámbito sociológico de este fenómeno, con la finalidad de divulgar e informar al público sobre la importancia del parabrisas en la seguridad”.

“Todas nuestras campañas —afirma Amaro López— están focalizadas en la reparación. Nosotros siempre recomendamos reparar, antes que sustituir, cuando se puede”, porque además de ser igualmente efectivo y mucho más económico y sostenible, “cuando se sustituye el parabrisas de un coche equipado con sistemas de seguridad ADAS, obligatoriamente hay que recalibrar las cámaras y sensores con un software y utillaje especiales y eso es algo de lo que no todos los talleres disponen. Toda la red de Carglass cuenta con esa tecnología y puede calibrar correctamente los nuevos sensores de los distintos sistemas de seguridad del coche, como la alerta de cambio de carril o el freno automático de emergencia, para que sigan funcionando perfectamente”.