Pasión por los “Escarabajos”

Eso es lo que sienten los más de 4.500 aficionados y seguidores del ya mítico Volkswagen Beetle que se congregaron en Tavemünde, un pequeña ciudad al norte de Alemania a orillas del mar Báltico, con motivo de la celebración del XII Encuentro de Amigos del Beetle, la denominada Beetle Sunshine Tour. Dutante u fin de semana, más de 650 ejemplares originales o personalizados de las tres generaciones del icónico modelo se dieron cita en un ambiente colorista, familiar, alegre y muy festivo.

 

En esta multitudinaria concentración se dieron cita ejemplares de todas las versiones fabricadas de este emblemático modelo. En el Sunshine Tour conviven desde el Beetle descapotable hasta el Buggy, pasando por el «escarabajo» para rallies o el Fórmula V.  El mayor reclamo del Sunshine Tour es disfrutar de las joyas automovilísticas que se exponen. El grado de personalización que el VW Beetle ha permitido a lo largo de su historia prácticamente convierte cada ejemplar en una pieza de museo única.

 

Los asistentes pudieron disfrutar además de las numerosas actividades que se organizaron durante la concentración, entre la cuales destacó la celebración del concurso "Miss/Mister Beetle", en el que se eligieron los ejemplares más bonitos y originales del encuentro.

 

"Cada año pienso que acabo de vivir el mejor Sunshine Tour —afirmó  Gaby Kraft, organizador del Beetle Sunshine Tour—pero al año siguiente siempre compruebo que me equivocaba. ¡Este año, una vez más, ha sido aún mejor!".

El lanzamiento del «escarabajo» es uno de los grandes acontecimientos del siglo XX en el ámbito automovilístico mundial. El popular modelo se convirtió rápidamente en el símbolo del milagro económico alemán. De hecho, hasta que el Golf lo superó en 2002, el Beetle había sido el coche más vendido en el mundo. A pesar de haber perdido la primera posición, gracias a su historia y a sus versiones emblemáticas, el Beetle no ha dejado nunca de sumar seguidores de todas las edades, y es que más que un coche, el Beetle es un mito.