Recarga dinámica para vehículos eléctricos

A finales de este año en las autopistas del Reino Unido los vehículos de emisiones ultra bajas (ULEV) del Reino Unido comenzarán a probar un nuevo sistema de recarga de sus baterías mediante vías de transferencia de energía inalámbrica sin necesidad de detener para ello su vehículo durante su recorrido. Esta prueba se llevará a efecto una vez que ha sido completado y aprobado este mismo año por la agencia responsable de las autopistas y vías de alta capacidad en Gran Bretaña.

De implantarse realmente este nuevo sistema la autonomía de las baterías dejaría de ser un problema para los vehículos eléctricos, lo que sin duda contribuiría a disparar sus ventas e implantación en la sociedad

Las carreteras seleccionadas para la prueba dispondrán de un carril de tráfico dotado con bobinas incrustadas en el pavimento que permiten al conductor recargar sin conexión alguna de cables su vehículo mientras lo conduce. Estas “estaciones de carga dinámicas” se encontraran espaciadas entre sí a lo largo de la carretera y recibirán su energía mediante una conducción inalámbrica especial. Para poder recargarse mediante este sistema, los vehículos deberán estar dotados necesariamente de tecnología inalámbrica para poder recibir la señal de carga mientras conducen a lo largo del carril especialmente habilitado para ellos. Este nuevo dispositivo podría acabar con las actuales limitaciones de los vehículos eléctricos en cuanto a su autonomía se refiere, habilitándolos para poder efectuar viajes de largo recorrido. .

La Oficina de Vehículos de Bajas Emisiones (OLEV) del Reino Unido ha dotado con 900 millones de libras esterlinas, (casi 1280 millones de euros) al desarrollo de este proyecto que bien podría situar al Reino Unido en una importante posición de liderazgo en la fabricación, desarrollo y uso de vehículos de bajas emisiones.

 

Estos carriles especiales o “tramos de recarga dinámicos” tienen un doble objetivo, pues además de proporcionar a los propietarios de vehículos eléctricos una mayor autonomía para sus vehículos en los viajes de largo recorrido, también aportan otros muchos beneficios en materia de seguridad, de protección del medio ambiente, de ahorro energético, etc.  Además, contribuyen a eliminar la "ansiedad de autonomía" de los usuarios de vehículos eléctricos, su particular miedo a no llegar a su destino debido a que su coche se queda sin carga en la batería. Este es uno de los principales motivos de rechazo que actualmente los consumidores expresan para comprar un vehículo eléctrico. La esperanza es que con estos carriles de carga dinámicos dispuestos en la carretera se incremente el número de compradores de vehículos eléctricos, con los innegables beneficios de todo tipo que esto conllevaría.

 

Entre los años 2009 a 2013, se instalaron en el Reino Unido alrededor de 6.000 estaciones de carga regulares aproximadamente, capaces de recargar las baterías de un vehículo eléctrico al 80 por ciento de su capacidad en apenas 20 minutos. Y entre 2013 y 2015 se han instalado más de 500 estaciones de carga rápida, que reducen considerablemente los tiempos de recarga de las baterías.