Recuerda: al volante, sin alcohol

El 39 por ciento de los conductores muertos en carretera había bebido o consumido drogas. Beber tres o más cervezas antes de ponerse al volante hace que la tasa de alcohol se eleve a 0,60 mg/l, lo que supone un delito contra la seguridad vial. Ante la próxima operación retorno y los numerosos desplazamientos que con motivo de fiestas locales se producen en estas fechas, el Comisariado Europeo del Automóvil,

CEA ha iniciado una campaña para recordar a los automovilistas las sanciones que acarrea el consumo de alcohol y drogas al volante.

De cada 100 accidentes mortales el alcohol está implicado de una u otra manera en hasta 50 de ellos. El Reglamento General de Circulación estable una tasa máxima de alcohol en sangre de 0.5 gramos por litro como mucho. Es decir, 0,51 g/l ya es sancionable, lo que supone que en un control de alcoholemia donde las pruebas se realizan controlando el alcohol expirado, la tasa máxima se reduce a reduce a 0,25 mg/l.

Las sanciones en caso de superarlo serán administrativas salvo que se superen los 0,6 mg/l momento en el cual se considera ya una tasa constitutiva de delito contra la seguridad del tráfico, razón por la cual el conductor será detenido y puesto a disposición judicial.

 

En un control de alcoholemia, un conductor de unos 70 kg de peso que haya bebido dos cervezas o una copa y media de vino dará una tasa de entre 0,25 y 0,50 mg/l en aire expirado. Para una mujer de unos 60 kilos, tan sólo una cerveza o copa y media de vino bastan para alcanzar semejantes tasas de alcohol. Con semejantes niveles, la multa a la que ambos tendrían que enfrentarse sería de 500 euros y la pérdida de 4 puntos en el permiso de conducir.

 

Los mismos conductores, con 3 cervezas o 3,5 copas de vino en el caso del hombre y 2 cervezas o 2 copas y media de vino en el caso de la mujer superarían los 0,60 mg/l en la prueba de alcoholemia en aire expirado, lo que supone ya un delito penal contra la seguridad del tráfico. Sancionable con la retirada del permiso de conducir durante un período de 1 a 4 años y hasta 3 o 6 meses de prisión. Sanciones que, en caso de reincidencia durante el año siguiente a la sanción por dar positivo en alcohol supondrían 1000 euros y 6 puntos en caso de control positivo y retirada definitiva del carnet y prisión durante el tiempo que el juez estimara en caso de superar los 0,60 mg/l.

 

Todos los conductores están obligados a someterse a la prueba de alcoholemia en carretera. También lo están todos los usuarios de la vía que estén implicados en un accidente. En caso de resultar positivo, las autoridades procederán a la inmediata inmovilización del vehículo. Este también podrá ser inmovilizado en el caso de que el conductor se niegue a efectuar el control. Si el conductor se niega a someterse al test, será sancionado con 500 euros  y retirada de 6 puntos por vía administrativa o, en el caso de que medie un accidente o haya síntomas de embriaguez aguda, por la vía penal  con de 6 meses a 1 año de carcer y retirada del carnet por un período de 1 a 4 años.