¿Subirías a un taxi de conducción autónoma?

¿Subirías a un taxi sin conductor? ¿Qué harías si al subirte a un taxi el conductor no usara el volante? Estas son algunas de las preguntas que los ciudadanos de San Francisco ya comienzan a hacerse tras el lanzamiento en la ciudad californiana del nuevo proyecto piloto de conducción autónoma que Uber, en colaboración con Volvo Cars, acaba de poner en marcha como uno de los primeros frutos del acuerdo de colaboración firmado entre ambas compañías (más info en http://www.garagetvonline.com/garage-actualidad-motor/volvo-y-uber-aliados-en-el-desarrollo-de-la-conduccion-autonoma ).

 

Fruto del mismo y de las experiencias ya realizadas en la ciudad de Pittsburgh (Pensilvania, EE.UU), la empresa de tecnología de transporte compartido Uber ha decidido extender su proyecto piloto de movilidad autónoma a la ciudad de San Francisco (California, EE.UU.), donde una flota de vehículos Volvo XC90, S90 y V90 se pondrá a disposición del público para su uso en condiciones reales de tráfico. 

Para ello, Uber ha adquirido a Volvo los vehículos y les ha añadido un paquete de hardware y software de conducción autónoma de desarrollo propio, cuyo elemento más visible es el aparato de control montado en el techo (ver video http://www.garagetvonline.com/videos-coches/te-subirias-a-un-taxi-de-conduccion-autonoma ).

Estos vehículos circularán por las calles de San Francisco de forma autónoma, aunque, como parte del programa piloto y mientras este dure hasta su implantación definitiva, siempre habrá a bordo un técnico de Uber para supervisar su funcionamiento y actuar en caso de funcionamiento indebido o riesgo para los ocupantes.

«La promesa del transporte compartido con conducción autónoma se está haciendo realidad», ha señalado Mårten Levenstam, vicepresidente de Planificación de Producto de Volvo Cars. «Para Volvo es un orgullo estar a la vanguardia de los últimos desarrollos del sector del automóvil junto con nuestros socios de Uber».

 

La conducción autónoma (CA) es ya imparable, al menos a tenor de las continuas experiencias y acuerdos que surgen entre los fabricantes y proveedores de servicios y tecnologías. Un buen ejemplo de ello es la alianza establecida entre Volvo y Uber para desarrollar nuevas tecnologías que faciliten su desarrollo e implantación. En este sentido, la alianza es uno de los tres pilares en los que se sustenta el plan del fabricante sueco en materia de CA


En enero de 2017, Volvo Cars dará comienzo a un ambicioso proyecto en la ciudad de Gotemburgo que, bajo el nombre de Drive Me se va a convertir en uno de los programas de prueba de conducción autónoma más ambiciosos del mundo. Más de 100 unidades de vehículos Volvo dotados de conducción completamente autónoma se pondrán a disposición del público de forma abierta para poder desplazarse por carreteras abiertas tanto por las calles como por los alrededores de la ciudad sueca.

Volvo también ha constituido una empresa conjunta con Autoliv, compañía especialista en tecnología de seguridad para el automóvil, con el fin de diseñar y fabricar paquetes tecnológicos de software de asistencia al conductor y conducción autónoma tanto para los modelos de la marca como para su venta a otros fabricantes. Esta nueva empresa, con sede en Gotemburgo, Suecia, cuenta inicialmente con unos 200 empleados procedentes de ambas compañías, aunque está previsto que, a medio plazo, su cifra se eleve hasta superar los 600. Su actividad dará comienzo a principios de 2017.

El tercer elemento es la colaboración con Uber para fabricar y desarrollar conjuntamente vehículos que puedan utilizarse como base para automóviles de CA. Este acuerdo permite a Volvo reducir los costes de desarrollo al tiempo que le brinda la oportunidad de desarrollar nuevas tecnologías de vanguardia, sin contar además el notable impulso que el mismo puede suponer para impulsar las ventas de modelos de la marca.

Según el acuerdo alcanzado, Volvo fabrica los vehículos que sirven de base para el proyecto y se los vende a Uber. Volvo Cars y Uber aportan conjuntamente 300 millones de euros a este proyecto. Tanto Uber como Volvo utilizarán los mismos vehículos de base en la siguiente etapa de sus respectivas estrategias de conducción autónoma.

Los vehículos que van a utilizarse en San Francisco están basados en la arquitectura escalable de productos (SPA) de Volvo Cars. Totalmente modular. SPA es actualmente una de las arquitecturas automovilísticas más avanzadas del mundo. Volvo la utiliza para producir los XC90, S90 y V90. La arquitectura SPA forma parte del programa global de transformación industrial de Volvo Cars, iniciado en 2010 con un presupuesto de 11.000 millones de dólares. Desde el inicio de su creación, esta plataforma SPA se ha pensado y desarrollado para incorporar sobre ella las más avanzadas tecnologías de conducción autónoma, conectividad y electrificación de última generación.