Volvo afianza sus resultados con el éxito del XC 90

Volvo ha visto superadas sus expectativas. La marca sueca ha recibido casi 57.000 pedidos de su nuevo modelo XC90, cifra que supera claramente las 50.000 unidades que tenía previsto producir durante este año. Su fábrica en Torslanda, Suecia, trabaja en tres turnos a pleno rendimiento intentando satisfacer la fuerte demanda del modelo. De las solicitudes recibidas, las tres cuartas partes corresponden a unidades de la versión Inscription, la más alta y equipada de la nueva gama.

«Cuando un 76 % de los clientes eligen la versión Inscription, está justificado decir que hemos afianzado nuestra posición como fabricante de vehículos premium», afirmó Alain Visser, vicepresidente primero de Marketing, Ventas y Servicio al Cliente.

El nuevo XC90 marca la dirección de diseño que Volvo seguirá en el futuro, además de incorporar una serie de tecnologías nuevas propias y de utilizar su nueva plataforma de arquitectura escalable de productos (SPA, del inglés Scalable Product Architecture).

Durante el primer semestre de 2015, Volvo obtuvo unos beneficios de explotación de 1660 millones de coronas suecas cifra que mejora notablemente los 968 millones del mismo periodo de 2014 (en la comparación de cifras se han consolidado los resultados de las entidades industriales chinas integradas en enero de 2015). Los ingresos ascendieron a 75.215 millones de coronas suecas en estos primeros seis meses, frente a los 66 982 millones de la primera mitad de 2014.

Las ventas minoristas durante el primer semestre de 2015 fueron de 232.284 vehículos, un ligero incremento respecto a los 229 013 del mismo periodo del año pasado, impulsadas fundamentalmente por la fuerte demanda en Europa. Las ventas en China no experimentaron cambios durante el periodo, mientras que en Estados Unidos se estabilizaron.

«Ha sido un buen primer semestre, con mejores resultados financieros», señaló Håkan Samuelsson, presidente y director ejecutivo. «En el año 2010 empezamos a implementar el plan de transformación y este resultado financiero demuestra que vamos por el buen camino».

Volvo está invirtiendo en una transformación global que forma parte de su objetivo estratégico a largo plazo de mejorar su posición como fabricante global de vehículos premium. A medio plazo, el objetivo es duplicar las ventas (hasta unas 800 000 unidades al año) gracias a la completa renovación de su gama de productos.

En el primer semestre de 2015, Volvo Cars dio importantes pasos para conseguir estos objetivos. Volvo también anunció que va a construir una nueva fábrica en Carolina del Sur. La construcción de la misma, situada cerca de Charleston y en la que se van a invertir 500 millones de dólares, comenzará el próximo otoño; las nuevas instalaciones tendrán una capacidad de producción inicial de unos 100.000 vehículos anuales y estarán terminadas en 2018.