Volvo y Uber aliados en el desarrollo de la conducción autónoma

Volvo y Uber han anunciado su acuerdo de colaboración para el desarrollo conjunto de  vehículos autónomos de nueva generación. El acuerdo contempla vehículos que sean desde capaces de incorporar los últimos avances en tecnologías AD (Autonomous drive) hasta vehículos sin conductor de conducción completamente autónoma (SAE 5)

 

Los vehículos serán fabricados por Volvo y adquiridos posteriormente por Uber para proceder posteriormente al desarrollo conjunto de sus capacidades autónomas. Entre ambas invertirán de forma combinada casi 265 millones de euros en este proyecto.

Tanto Uber y Volvo utilizarán el mismo vehículo como punto de partida en sus respectivas propias estrategias para el desarrollo de la conducción autónoma. En la práctica, esto supone que Uber cederá sus propios desarrollos de sistemas de conducción autónoma a  Volvo, que los utilizará, sobre el mismo vehículo base, para el desarrollo de las siguientes  etapas de la actual estrategia de evolución de los productos de la marca sueca que llevarán a alcanzar la plena conducción autónoma.

El acuerdo de colaboración entre ambas compañías supone un paso significativo en el negocio del automóvil, al unir las fuerzas de un fabricante de automóviles con las de un nuevo operador con sede en Silicon Valley, lo que viene a subrayar cómo está evolucionando el escenario de la industria automotriz mundial en respuesta a la llegada de la nueva tecnologías. Tanto Uber como Volvo han manifestado que esta alianza marca el inicio de lo que puede llegar a ser una asociación industrial a más largo plazo.

 

El nuevo vehículo que desarrollará Volvo y servirá de base para el proyecto contará con la plataforma SPA de Volvo, una arquitectura completamente modular y escalable para permite su uso en distintos segmentos de producto. Es una de las plataformas modulares más avanzadas que existen actualmente en la industria del automóvil y la marca sueca la utiliza para producir sus modelos de gama alta, como son los XC90, S90 y V90. Preparada desde el inicio de su desarrollo para acoger las últimas tecnologías de conducción autónoma y las evoluciones previstas en materia de electrificación y conectividad de próxima generación, sus elevadas capacidades fueron las que atrajeron a Uber para confirmar su acuerdo con Volvo.

 

Ingenieros de ambas compañías ya trabajan estrechamente en los desarrollos previstos dentro de este acuerdo de colaboración. Sus primeros logros permitirán dotar a la plataforma SPA de aún mayor escalabilidad facilitando así las sinergias y la adopción de nuevos sistemas de seguridad y de las características técnicas que son precisas alcanzar en el desarrollo de un vehículo de conducción completamente autónoma en carretera.