BMW 2002 Hommage Peeble Beach, homenaje al Turbo

La historia de éxitos de BMW con los motores sobrealimentados comenzó en 1973 con el 2002, el primer vehículo de producción en serie en Europa que incorporó un turbo en su mecánica y que hizo de aquella inolvidable serie de la marca bávara una de las referencias deportivas de la época.

 

Ahora, 43 años después, BMW aprovecha su presencia en el Concurso de Elegancia de Peeble Beach para recordar su trayectoria con las mecánicas sobrealimentadas y para ello ha recurrido a Hommage, uno de los más prestigiosos preparadores de series especiales sobre modelos de la marca bávara, para presentar este atractivo 2002 Hommage. Decorado con la icónica pintura negra y naranja que distinguió al 2002 en los principales eventos de su época y sobre la base del 2002 Hommage con el que conmemoró el 50 aniversario del lanzamiento del 2002  (se produjo de 1966 a 1977) hace sólo unos meses, con motivo del Concorso d’Eleganza Villa d’Este

Con unas proporciones que derivan directamente de las del 2002, la Serie 2 de BMW es la idónea para rememorar al fantástico 2002 turbo de mediados de los años 70. La preparación de Hommage nos presenta un espectacular modelo coupé dotado de un aspecto retrofuturista que sin duda va a atraer el interés de muchos aficionados a la marca, ya que supone una acertada reinterpretación del modelo clásico pero actualizada a los tiempos actuales.

El frontal del 2002 Hommage es realmente espectacular. Las ópticas cuadradas separadas por los habituales riñones de la marca destacan especialmente el agresivo y deportivo diseño froontal que el capó pintado en negro contribuye a enfatizar. La leyenda “Turbomeister” (campeon del turbo) sobre el capó, la propia palabra turbo sobre en la calandra y la deportivísima boca de aspiración que ayuda a conformar su faldón delantero incitan a cualquiera que le vea acercarse por el espejo retrovisor a cederle —salvo en un circuito, claro está— gentilmente el paso. Por si acaso, la palabra turbo escrita del revés en grandes letras doradas en el faldón le dejará a las clarás las intenciones del 2002 Hommage.

 

Las líneas rectas y agresivos ángulos de la versión Hommage de calles se mantienen, al igual que los abultados pasos de rueda y sus atractivas llantas rotantes de 20” , que en esta ocasión presentan la zona fija acabada en color dorado. El círculo blanco que decora el lateral impide una clara percepción de los espectaculares conductos aerodinámicos con los que cuenta el diseño lateral del Hommage, pero muestran la clara voluntad deportiva de esta versión, que cuenta con los clásicos colores deportivos del 2002: naranja, negro y blanco, Una banda de color negro corre por los hombros del 2002 trasladando la fiereza del capó frontal hasta acabar rematando el alerón trasero en el que termina su carrocería.

 

En la trasera, la mirada amenazante de sus ópticas en negro y rojo y las dobles salidas dobles de escape invitan a quienes llegan a acercarse a no intentar nada amenazante.  Aunque la leyenda Turbomeister puede resultar en esta ocasión toda una invitación para que los más audaces lo intenten.

 

BMW no ha aportado dato técnico alguno sobre la configuración mecánica del modelo, lo que o bien  significa que no varía respecto del 2002 Hommage ya conocido o bien prepara algo especial con lo que sorprender para algo más adelante, dado que la apariencia de esta versión tiene un tinte tan marcadamente deportivo que bien pudiera estar destinada a alimentar una serie especial exclusivamente dedicada a la competición. En todo caso, el 3.0 TwinPower turbo de 370 CV que montaba el prototipo de esta versión parece tener todo el potencial que se precisa. Y si mantiene el logo de la marca a la derecha de la placa de la matricula en la trasera como aquel, por qué no iba a hacer lo mismo con la mecánica ¿No crees?