Citroën reinventa el Mehari en Francfort

Sobre la base del Cactus, Citroën va a mostrar en el Salón de Francfort un concept car inspirado en su popular y añorado Mehari que bien puede prefigurar una versión del coche que actualmente produce en su factoría de Villaverde, en Madrid. Fresco, juvenil y desbordante de optimismo, el Cactus M, nombre de este diseño, es toda una alegoría al “arte de vivir”.

El concept Cactus M es una reinterpretación contemporánea de los valores que llevaron a la creación del Méhari. Valores de confort, de bienestar y de ocio, que animan desde siempre a Citroën. Expuesto en el Salón de Fráncfort junto al C4 Cactus y al concept Aircross, el concept Cactus M ilustra toda la vitalidad y la coherencia de la marca.

El Cactus M ofrece un diseño más musculoso y totalmente abierto al exterior que el del C4 Cactus. Es una reinterpretación actualizada de los valores de confort, bienestar y ocio que en su día predicaba Citroën con el Mehari y que a tantos coches de la marca han  caracterizado y aún hoy caracterizan,

Aun manteniendo la imagen genérica del C4 Cactus, esta variante Cactus M presenta detalles específicos diferenciadores respecto del C4 Cactus. Sus flancos presentan un diseño más esculpido que acentúa la mayor altura libre del coche al suelo. Las ruedas de tipo Tail & Narrow, tienen mayor diámetro y menor anchura, lo que además de permitir aumentar la altura de la carrocería facilita la integración en su diseño de los abultados pasos de rueda de la carrocería. Todo ello aporta una gran impresión de robustez y de fuerza vital, que se refuerza con la mayor inclinación del parabrisas (a 60º) y el grosor del montante correspondiente al pilar A.

Pero los diseñadores de Citroën también han bebido de otras fuentes para inspirarse en el diseño. Así, del concept Aircross partió la idea para los bajos de los paragolpes delantero y trasero así como para los retrovisores. Estos y los ganchos de remolque (a los que tanto partido debería sacar un vehículo como el que plantea el Cactus M) le aportan una mayor sensación de protección y calidad. En la vista lateral el coche aparenta ser más compacto de lo que es realmente debido a las grandes puertas laterales (sólo una en cada lateral).

El Cactus M se ha elaborado bajo el concepto monobloque en plástico moldeado. Esto además de otorgarle amplia maniobrabilidad le aporta una gran ligereza. Los “acolchados” laterales exteriores, los ya característicos “bumpers”, varían sensiblemente respecto del C4 Cactus. En el Cactus M es la totalidad de la puerta la que emplea el mismo concepto, gracias a la utilización de un guarnecido elaborado en TPU, una segunda piel que resites pequeños golpes, arañazos, efectos del agua salada, la arena y otros elementos agresivos para la carrocería y  con la que también se recubren las  protecciones y paragolpes del coche.

Para las “puertas”, este concept retoma el concepto del Mehari tanto para la carrocería (también utilizaba una elaborada con plásticos ABS) como para las manillas y bisagras de apertura. Y como aque, también carece de techo y de montante en las ventanillas. Es un coche completamente abierto al exterior, con dos peculiares montantes (delantero y trasero) que enmarcan el habitáculo con detalles muy “suerferos” en su terminación..

El diseño del habitáculo evoca al del casco de un barco. De fluidas formas, traslada el carácter del exterior al interior, donde se ha buscado ante todo ofrecer la máxima funcionalidad. Todo ha sido elegido o tratado para adaptarse o resistir. Pensando claramente en las posibilidades de uso aventurero y extremo del coche en playas, zonas costeras, y demás lugares que invitan a la evasión y divertimento. Todo el interior puede limpiarse con una manguera, dado que está prevista la evacuación del agua vertida en el mismo y los guarnecidos, acabados y materiales de  salpicadero y asientos se han elaborado en gran parte con una mousse de neopreno recubierta de tejidos adecuados para ello. Diferentes elementos de estilo como la apertura de las puertas con correas o el limpiaparabrisas central de un solo brazo han sido pensados para ofrecer un máximo de practicidad y sencillez. En paralelo, los reposacabezas retoman la forma de las mamparas de los barcos.

Aunque carece de techo, los pasajeros del Cactus M podrán guarecerse de las inclemencias del tiempo gracias a una innovadora capota situada en el doble fondo del maletero que se instala manualmente alrededor del coche y que se tensa gracias a un innovador sistema de inflado. Un flujo de aire, que se acciona mediante un compresor situado en la parte trasera del vehículo, permite inflar tres arcos que tensan la capota en su posición.

Gracias a su modularidad interior y a su innovadora capota, el Citroën Cactus M también suprime determinados temas logísticos para su uso. Así, es posible transformar el Cactus M en un vivac para dos personas. Gracias a un ingenioso sistema de báscula, la banqueta trasera prolonga el maletero, que se abre creando una litera para dos personas. Según las necesidades, es posible dormir al raso o protegido: la capota se prolonga como una tienda autoportante utilizando el mismo sistema de inflado. Esta tienda se despliega en la parte trasera del vehículo y permite a dos personas de 1,80m estar de pie en la parte trasera del mismo.

El Cactus M dispone Grip Control, que en su caso se convierte en un sistema antipatinaje un tanto especial que le permite salir de pendientes y terrenos más complicados de lo habitual y que se adapta en función de las circunstancias a las distintas situaciones para permitir una motricidad más óptima en todo tipo de circunstancias.

Mide 4,16 m de largo por 1,77 de ancho y 1,48 m de alto. Su distancia entre ejes es de 2,60 m y dispone para propulsarse de un motor gasolina PureTech 110 CV con tecnología Start & Stop acoplado a la eficiente transmisión automática EAT6 de doble embrague desarrollada por el grupo PSA y cada vez más presente en sus gamas de modelos. Con esta mecánica y con los ya comentados neumáticos Bridgestone Tall & Narrow de 19 “, el Cactus M ofrece un consumo de 4,8 l /100 km y unas emisiones CO2 de 110 g/km.