Ferrari J50, el Ferrari según tus gustos

Durante una celebración especial celebrada en el Centro Nacional de Arte en Tokio para conmemorar el 50 aniversario de Ferrari en Japón, Ferrari ha revelado una nueva serie estrictamente limitada de modelos personalizados y desarrollados a medida y gusto de cada comprador, el nuevo Ferrari J50.

El Ferrari J50 es un roadster biplaza, con el motor situado en disposición central-trasera que marca un regreso al estilo de carrocerías targa evocador de varios de los bien amados Ferrari de carretera de los años 70 y 80. Creado por el departamento de Proyectos Especiales de Ferrari y diseñado por el equipo del Centro Stilo de la marca en Maranello, inicialmente unicamente está prevista la construcción de tan sólo 10 unidades del J50 a modo de ejemplo que, siguiendo el espíritu ya tradicional en Ferrari, cada una de las cuales será adaptada específicamente a las necesidades y gustos de sus compradores. 

El nuevo Ferrari J50 parte para su desarrollo de la base del 488 Spider. Para propulsarse dispondrá de una variante específicamente desarrollada del motor V8 3.9 litros de 690 CV ganador del prestigioso galardón “Motor del Año” en su edición correspondiente a 2016.

 Con una carrocería completamente nueva, el J50 presenta un nuevo lenguaje de diseño radicalmente futurista, que le confiere una distintiva personalidad que, además, puede adaptarse a los gustos de sus clientes, compradores que buscan lo máximo en cuanto a innovación y estilo se refiere.

Al afrontar su creación los diseñadores de la marca tomaron como enfoque el deseo de crear un roadster de muy bajo peso, en el que se concentrarán los valores de genialidad y agilidad inherentes a la marca del cavallino rampante. Para lograr esto, se plasmó una fuerte imagen dinámica en los laterales del  coche gracias a la interacción convergente de dos marcadas líneas: el borde superior inclinado de la zona acristalada lateral que se continúa con el parabrisas y la línea rastrillada negra que se eleva dramáticamente desde la baja parrilla frontal  y se prolonga hasta desaparecer en la sendas tomas de aire abiertas tras de las puertas.

 El parabrisas delantero no sólo hace la función, sino que también evoca a la imagen de un clásico visor de casco y recuerda a la de las barchettas de competición de Ferrari vistas desde los años 50. La línea divisoria negra es un recurso de estilo clásico de la marca, visto en modelos como los GT0, F40 o F50. Esta línea recorre prácticamente ambos laterales al completo y rodea todo el morro del J50 a una altura inferior a la de las rodillas de los conductores. Se trata de un elemento clave que permite alterar la percepción de la línea de cintura del coche y la sitúa a una altura claramente inferior a la habitual, lo que prácticamente asocia la imagen del nuevo Ferrari a la de sus clásicas barchettas deportivas.

La sección del capó del vano motor en la trasera del vehículo se presenta con una sección central más baja con las crestas de los pasos de rueda traseros levantadas, lo que proporciona una imagen musculada y potente a la vista lateral y trasera del J50, además de acentuar la disposición central-trasera de su mecánica.

 En el frontal, dos canales de aire de fibra de carbono se abren sobre en el capó delantero creando una masa delantera aún más diminuta y mucho más aguda, subrayada por las ópticas Full LED de diseño específico. La imagen global del coche es ante todo muy dinámica.

El J50 se beneficia de un importante desarrollo aerodinámico detallado gracias a la adopción de una amplia serie de soluciones funcionales muy significativas. Así, los radiadores se han dispuesto más cerca y el paragolpes delantero ha sido completamente rediseñado. También, se ha reducido la altura a la que se instala el riel del cabezal del parabrisas para permitir un mayor flujo de aire sobre la “cubierta aerodinámica” en su transcurso hacia el alerón trasero.

 En la sofisticada sección de cola predomina una ingeniosa interacción de temas de diseño gráfico y elementos tridimensionales. El motor aparece enmarcado bajo una cubierta de policarbonato transparente cuya forma está especialmente elaborada para permitir una extensión visual de los dos aros de rodillo que por separado protegen las cabezas del conductor y el pasajero. Una  zona abierta transversal se proyecta como un puente entre ambos aros, rememorando eficazmente una de las características más distintivas del diseño de los prototipos de los Ferrari deportivos de los años 60.

La naturaleza de la parte trasera es decididamente agresiva. El diseño cuádruple de las ópticas traseras contribuye a ensanchar el coche visualmente bajo el perfil de un alerón capaz de soportar una elevada carga aerodinámica. El difusor trasero tiene forma de extractor y está inspirado en los motores de postcombustión. Todo ello le da al J50 una apostura realmente potente y poderosa, acentuada por la belleza de sus grandes llantas de 20 pulgadas forjadas en aleación y de diseño único ya que fueron diseñadas específicamente para este Ferrari de edición limitada.

Dentro de la cabina, detalles y adornos específicos adornan sus asientos deportivos, cuya forma se hace eco del diseño del contorno del capó trasero para proporcionar una característica de firma inconfundible. La fibra de carbono duro targa top se divide en dos piezas que se acomodan con

El Ferrari J50 fue presentado con motivo de la conmemoración de los 50 años de Ferrari en Japón. La unidad mostrada contaba con un acabado en una sombra especial de color rojo de tres capas con un interior rojo sobre negro recortado en cuero fino y Alcantara.