Hyundai Ionic, a la venta la versión eléctrica

Hyundai se ha convertido en la primera marca del sector del automóvil en ofrecer toda una familia de modelos impulsados por distintos conceptos de electrificación sobre un mismo modelo: el Ioniq. Esta berlina ofrece tres diferentes posibilidades de propulsión eléctrica: híbrido —a la venta en España desde finales de 2016—, eléctrico —cuya comercialización se acaba de iniciar— e híbrido conectable —variante que llegará al mercado español antes de final de año—, versiones todas ellas que parten de una misma plataforma sobre la cual se ofrece una berlina amplia y confortable, dotada de una gran capacidad interior y de un amplio maletero de 455 litros de capacidad.

Gracias a su batería de polímero de iones de litio de 28 kWh, el Ioniq eléctrico disfruta de hasta 280 km autonomía, consumiendo tan solo 11,5 kWh/100 km. El motor eléctrico entrega 295 Nm de par máximo de forma inmediata y aporta una potencia máxima de 88kW (120 CV), a través de un selector de marcha de una sola velocidad que acelera el vehículo hasta los 165 km/h. 

Los concesionarios de Hyundai en España ya cuentan con unidades para la venta de la versión full electric del Ioniq, modelo que hasta la fecha únicamente se comercializaba en nuestro mercado en su versión híbrida y del que tan sólo queda por llegar la variante híbrida conectable que aún tardará unos meses en iniciar su comercialización.

 

Con el Ioniq eléctrico, Hyundai se suma a la movilidad completamente libre de emisiones. Y lo hace dentro de una gran ofensiva de producto de la marca que pondrá en el mercado hasta 2020 cinco modelos híbridos, cinco eléctricos y cuatro híbridos enchufables así como también un vehículo dotado con la pila de combustible de hidrógeno. El fabricante coreano se ha marcado además un ambicioso objetivo, que en el mercado europeo aspira superar en ventas en 2021 a Nissan y Toyota y convertirse así en la marca asiática líder. Y la base inicial de todo este proyecto es este Ioniq eléctrico que ahora lanza al mercado.

 

Al igual que en la versión híbrida del Ioniq, cuya comercialización Hyundai inició en 2016, el Ioniq eléctrico emplea la nueva plataforma modular creada específicamente para vehículos de tecnología eléctrica.


La elegante silueta de coupé del Ioniq mantiene las formas puras basadas en la aerodinámica, así como las líneas y superficies limpias y refinadas ya conocidas de la versión híbrida, ofreciendo un bajo coeficiente de resistencia aerodinámica (Cd de 0,24) gracias al diseño específico para esta versión de los paneles exteriores. Respecto de la variante híbrida lo que más varía es el frontal. La parrilla desaparece para dar entrada en su lugar a una superficie limpia y elegante en plástico de color gris que se extiende por debajo de los grupos ópticos hasta alcanzar la aleta. Bajo los paragolpes delantero y trasero, una moldura de color cobre (el cobre es un gran conductor eléctrico, de ahí su elección) delata el carácter eléctrico del vehículo, aunque en función del color exterior de carrocería elegido (Marina Blue, Phoenix Orange o Blazing Yellow, este último exclusivo para el Ioniq eléctrico) cambia a color plata.

 

En su interior, el Ioniq ofrece un ambiente acogedor, con un uso eficiente del espacio disponible y los mandos dispuestos de forma lógica y bien estructurada. Los materiales empleados se han seleccionado con el máximo respeto al medio ambiente. El resultado es un habitáculo elegante y muy luminoso, en el que predomina el color negro y con detalles exclusivos en el ya comentado color cobre.

La energía eléctrica la genera un motor síncrono de imán permanente cuyas piezas se han optimizado reduciendo el grosor de los componentes básicos (chapa de acero eléctrico) hasta en un 10 % y empleando cable de cobre de sección rectangular para reducir la pérdida de los componentes básicos y del cobre.

Los técnicos de Hyundai apostaron por el uso de una batería de polímero de iones de litio en todos los IONIQ en lugar de por las baterías convencionales de níquel-hidruro. Con ello, consiguen una menor sensibilidad del llamado efecto memoria así como una mayor eficiencia de las funciones de carga y descarga, aportando además mayor potencia. 

La batería está situada en un alojamiento dispuesto bajo los asientos traseros, lo que evita la perdida de espacio a bordo para los pasajeros y su equipaje. El maletero del Ioniq ofrece 443 litros de capacidad, que se pueden incrementar hasta los 1.505 litros si abatimos los respaldos de las plazas traseras. 


Gracias a su batería de polímero de iones de litio de 28 kWh, el Ioniq eléctrico disfruta de hasta 280 km autonomía, consumiendo tan solo 11,5 kWh/100 km. El motor eléctrico entrega 295 Nm de par máximo de forma inmediata y aporta una potencia máxima de 88kW (120 CV), a través de un selector de marcha de una sola velocidad que acelera el vehículo hasta los 165 km/h. 

Este selector de marcha electrónico, exclusivo del IONIQ Eléctrico, permite conducir el vehículo pulsando simplemente los botones del selector. Gracias a ello, el espacio necesario para las conexiones mecánicas entre una palanca de cambios normal y la transmisión se emplea ahora para crear un espacio adicional en la parte delantera del vehículo donde poder guardar objetos.

La berlina coreana sorprende por ofrecer un comportamiento agil y con un carácter que no es el que cabría esperar de un modelo completamente eléctrico. Ello se debe en parte al ya comentado selector eléctrico de una única velocidad y a los tres posibles modos de uso que propone (normal, Eco y Sport) configurables para hacer un uso eficiente o más dinámico del vehículo. En todo caso, la autonomía máxima que ofrece es de 280 km, cifra que, como en todos los eléctricos, podremos alcanzar haciendo una conducción eficiente, porque el consumo medio del Ioniq es de 11,5 kWh/100 km. En un vehículo de gasolina, esta cifra correspondería a un consumo de 1litro cada 100 km recorridos.

 

Además, el IONIQ Eléctrico dispone de levas instaladas en el volante para ajustar la frenada regenerativa en cuatro etapas, de acuerdo con las necesidades del conductor durante la retención y el frenado.

 

La recarga de la batería puede realizarse en cualquier tipo de toma de corriente. En una enchufe doméstico, se tardan 12 horas en completarla. Si lo hacemos desde una Wallbox, habrá que esperar 4 horas y media para tener la carga completa, mientras que si lo hacemos a partir de una toma de 100 kWh, en sólo 23 minutos dispondríamos del 80 por ciento de la capacidad de la batería para continuar viaje. El enchufe de carga se encuentra en la posición que ocuparía normalmente el tapón del depósito de combustible.

 

Como Hyundai ofrece para el Ioniq una garantía de ocho años o 200.000 km (lo que antes ocurra) para la batería de alta tensión, una de las principales dudas que generan los eléctricos se resuelve en gran parte, pues aunque en España la media sea superior, cambiar de coche cada 8 años entra dentro de lo razonable y aconsejable, siempre que la economía lo permita, claro está.

 

Desde 34.600, el Ioniq ya está a la venta en los concesionarios de la marca en España.