Lamborghini Aventador S 2017

Nuevo diseño aún más aerodinámico, geometría de suspensión repensada, aumento de potencia y una dinámica de conducción aún más emocional y apasionante. La S que define a los productos de Lamborghini que son objeto de mejora se implanta por primera vez en la carrocería del Aventador y define al V12 de la marca italiana como una de las nuevas referencias del mercado en cuanto a superdeportivos se refiere.

 

“La próxima generación del Aventador expresa nuevos hítos en cuanto a tecnología y rendimiento en el desarrollo de los súper deportivos”, ha afirmado Stefano Domenicalli, presidente y CEO de Automobili Lamborghini. “Bajo su visionario diseño, nuestro nuevo Aventador S ofrece en pura armonía tecnología de vanguardia y dinámica de conducción, y eleva el concepto de lsúper-deportivo a un nuevo nivel”.

Las variaciones de diseño introducidas en este nuevo Aventador S avanzan rasgos estéticos básicos de la futura generación del Aventador. La nueva estética del súper deportivo italiano incorpora una serie de desarrollos exteriores tanto en su frontal como en la zaga, mientras que su perfil mantiene la ya clásica silueta del Aventador. Cada modificación efectuada no es baladí, sino que esconde un claro propósito aerodinámico. Cada componente modificado permite alcanzar la máxima eficiencia al tiempo que acentúa la musculada imagen dinámica del Aventador. El Centro Stile de Lamborghini, donde se ha desarrollado el modelo, ha sabido integrar en el nuevo diseño elementos de iconos pasados de la marca, como sucede por ejemplo con los trazos de la línea de los pasos de rueda traseros que recuerdan inevitablemente a los del Countach original.

El frontal es aún más agresivo. Incorpora un deflector más largo para redireccionar los flujos de aire a fin de lograr mayor eficiencia aerodinámica, una mejor refrigeración del motor y dotar a los radiadores de mayor capacidad de enfriamiento. Dos nuevos conductos de aire situados a ambos lados del paragolpes delantero reducen la interferencia aerodinámica de los neumáticos del eje delantero a la vez que optimizan la conducción de la estela del flujo hacia el radiador trasero.

 

El diseño de la zaga del Aventador S está fuertemente marcado por la presencia del difusor negro, (opcionalmente disponible en fibra de carbono) que dispone de una serie de aletas verticales para amplificar los efectos del flujo de aire y reducir la resistencia a la fricción, facilitando además mayor  recuperación de la presión. A través del paragolpes trasero, tres salidas de escape individuales se abren paso agrupadas en una gran apertura hexaédrica dispuesta centralmente.

 

El alerón trasero activo adopta hasta tres diferentes posiciones en función de la velocidad y el modo de selección de la impulsión, optimizando y mejorando el equilibrio general de coche, en colaboración con los generadores de vórtice creados en la parte delantera y trasera de la parte inferior del chasis para  maximizar los flujos de aire.

 

Con todo ello, las variaciones introducidas en el diseño del Aventador S se traducen en un rendimiento aerodinámico que mejora significativamente. La carga vertical sobre el eje delantero se incrementa más de un 130% respecto de la soportada por el anterior Aventador. Cuando el ala se encuentra en su posición óptima, la eficiencia global con una carga aerodinámica elevada mejora en más del 50% y, con bajo arrastre, en más del 400% en comparación con el modelo anterior.

 

Al volante del Aventador S, la máxima emoción está garantizada. Para ello, cuenta con tracción a las cuatro ruedas, una nueva suspensión activa, nuevo sistema de dirección de cuatro ruedas y el nuevo modo de conducción EGO.

 

El chasis del Aventador S conserva el exclusivo monocasco de fibra de carbono ligero y extremadamente rígido del Aventador, con marcos de aluminio ensamblados para sus fijaciones, que ofrece un peso en vacio de 1.575 kg.

 

El Aventador S se ha desarrollado de nuevo bajo la filosofía de "concepto de control total" con el único fin de proporcionar una experiencia de conducción mejorada tanto en prestaciones como en sensaciones. Cada aspecto de la suspensión del coche y de los sistemas de control electrónico ha sido objeto de nuevas mejoras, a fin de incrementar el control y —con ello—  la emoción de su conducción.

 

Las mejoras en cuanto a control lateral del vehículo se han logrado gracias al nuevo sistema de dirección de cuatro ruedas, que Lamborghini adopta por primera vez en uno de sus modelos de producción en serie. Este sistema proporciona mejor agilidad a media y baja velocidad, así como mayor estabilidad a alta velocidad. En el eje delantero el sistema se combina con el ya conocido LDS (Lamboghini Dynamic Steering - Dirección Dinámica de Lamborghini), afinado en esta ocasión para ofrecer una sensación más natural y directa incluso en los giros más pronunciados. Ha sido especialmente adaptado para integrarse con el sistema de dirección activa de la rueda trasera Lamborghini (LRS – Lamborghini Rear Steering) mediante el cual en el eje trasero dos actuadores independientes reaccionan en cinco milisegundos a los movimientos de dirección efectuados por el conductor, induciendo un leve ángulo de giro en tiempo real a cada rueda, facilitando la trayectoria y permitiendo ajustar la rigidez de la dirección en las curvas.

 

A velocidades bajas, las ruedas delanteras se enfrentan en dirección opuesta al ángulo de dirección, reduciendo virtualmente la distancia entre ejes. Además, con un ángulo de volante menor, el Aventador S es más ágil con un radio de giro reducido, garantizando un mayor rendimiento en curvas y haciendo que sea más fácil de maniobrar en la ciudad circulando a baja velocidad.

 

Por el contrario, a velocidades más altas, tanto las ruedas delanteras como las traseras comparten el mismo ángulo de dirección, extendiendo así prácticamente la distancia entre ejes y proporcionando una mayor estabilidad a la vez que se optimiza la capacidad de respuesta del coche.

 

El control vertical viene de la actualizada suspensión tipo pushrod (aquellas en las que la barra diagonal trabaja a compresión “empujando” el soporte de la rueda por su parte inferior)  LMS (Lamborghini Magneto-reológic Suspensión, dotada con amortiguadores de dureza variable), cuya cinemática se ha revisado para adaptarla a la nueva dirección de cuatro ruedas. La nueva geometría de la suspensión, optimizada para lograr la direccionalidad de la rueda trasera de Lamborghini, incluye brazo superior e inferior y soporte de la rueda para reducir el avance a rueda y la carga en el sistema. Un nuevo sistema de amortiguación variable en tiempo real optimiza el control de la rueda y del cuerpo y maximiza el equilibrio y la rigidez del suelo. Los nuevos muelles traseros también mejoran el equilibrio del coche.

 

El control longitudinal se consigue mediante mejoras introducidas en el funcionamiento del Control de Estabilidad (ESC) a fin de facilitar una interacción más rápida y precisa con el funcionamiento del control de tracción y consecuentemente, de la dinámica del vehículo, dependiendo en todo momento del modo de conducción seleccionado. Ampliamente probado en superficies deslizantes como nieve y hielo, el Aventador S ha mejorado la detección de adherencia para maximizar el agarre en todas las condiciones y mejorar así su capacidad de manejo. La tracción integral permanente del Aventador S ha sido calibrada específicamente para dotar de efecto estabilizador a la nueva dirección LRS, permitiendo transferir mayor par al eje trasero: al levantar el pie del acelerador, el par restante se transfiere al eje delantero para permitir un comportamiento sobrevirador y una conducción deportiva, al tiempo que segura. 

 

Los ingenieros de Lamborghini han integrado la inteligente unidad de control LDVA (Lamborghini Dinamica Veicolo Attiva) para gestionar estos sistemas en el coche. La LDVA es el nuevo cerebro del coche, que recibe información precisa y en tiempo real de los movimientos del chasis a través de todos los sensores del coche para, instantáneamente definir la mejor configuración de todos los sistemas activos y garantizar la mejor dinámica del vehículo en todas y cada una de las condiciones de conducción.

 

El Aventador S permite al conductor elegir entre cuatro modos diferentes de conducción: Strada, Sport, Corsa  y el nuevo modo Ego, que influyen en el comportamiento de la tracción (motor, caja de cambios, 4WD), dirección (LRS, LDS, Servotronic) y suspensión (LMS).

 

Strada representa el máximo confort y uso diario. SPORT proporciona una sensación deportiva, de tracción trasera y Corsa es el adecuado para el máximo rendimiento en un pista de alta velocidad.

 

El modo EGO es una nueva opción conducción que proporciona varios perfiles de configuración adicionales e individuales, personalizables en todo momento por el conductor. Este puede seleccionar a su criterio los parámetros de funcionamiento de la tracción, dirección y suspensión, eso sí, siempre dentro de los ajustes existentes en los modos Strada, Sport y Corsa

 

Todos los modos de conducción han sido recalibrados en el Aventador S, mejorando la integración del ESC con la tracción a las cuatro ruedas y la interfaz entre el sistema de gestión del par motor y la reacción de control de tracción. La continua entrega de par a los ejes delantero y trasero en cada modo de conducción se ha recalibrado para su funcionamiento con el LRS y reforzado la diferenciación entre los diferentes modos de conducción.

 

En el modo Strada, el amortiguamiento progresivo se suaviza para proporcionar mayor comodidad y estabilidad en carreteras de firme irregular. El par se reparte de modo estándar al 60/40 entre el eje trasero y el delantero, proporcionando seguridad y estabilidad con la máxima adherencia. El coche se conduce y controla fácilmente.

 

En el modo Sport, el efecto estabilizador de la LRS (dirección de rueda trasera de Lamborghini) aporta  hasta un 90% de la entrega de par a las ruedas traseras para ofrecer una máxima deportividad y diversión en las carreteras reviradas. Mejora la precisión de conducción y la retroalimentación del conductor, manteniendo la seguridad y sin comprometer la comodidad. Al levantar el pie del acelerador, el par restante se transfiere al eje delantero para mejorar la agilidad del coche, facilitando el control del sobreviraje y la deriva usando levemente el acelerador y el volante.

 

Los conductores que optan por el modo Corsa experimentan una intervención dinámica y de control de tracción menos intrusiva mientras mantienen precisión de conducción y tracción. Los altos niveles de fuerza de amortiguación maximizan las sensaciones de conducción y respuesta que el conductor recibe de sus acciones sobre la dirección, frenos y acelerador. La dirección a contrafase mejora en situaciones de alto rendimiento y el par está equilibrado en ambos ejes, con un reparto máximo del 80/20 entre el eje trasero y el delantero para permitir un comportamiento más neutro y maximizar un rendimiento orientado a la conducción a alta velocidad.

 

El motor del Lamborghini Aventador S es el ya conocido 12 cilindros de 6,5 litros de potencia, pero genera 40 CV más queel de su predecesor, hasta alcanzar un máximo de 740 CV, con una entrega máxima de par de 690 Nm a 5.500 rpm. Para lograr el aumento de potencia, los técnicos de la marca han centrado sus trabajos en optimizar tanto el VVT (sistema de calado Variable de Válvulas - Variable Valve Timing) como VIS (Sistema de admisión variable) para poder obtener una mejor curva de par. Con ello, además han logrado incrementar la velocidad de giro del motor, pasando de las 8.350 rpm de la anterior versión a las 8.500 rpm que la mecánica alcanza en el Aventador S.

 

Para llevar todo este potencial al suelo, Lamborghini recurre a una transmisión ISR de 7 velocidades que proporciona rápidas transiciones robotizadas de marcha en hasta 50 milisegundos. Gracias a ella y a los sólo 1575 kg peso en vacío del Aventador S (la relación peso/potencia es ahora de 2,13 kg/CV) el súper deportivo italiano acelera de 0-100 km / h en apenas 2,9 segundos, y alcanza una velocidad máxima de 350 km / h.

 

El sistema de escape del Aventador S es un nuevo desarrollo fruto de un importante proyecto de I + D que, tras probar múltiples configuraciones, ha resultado ser un 20 por ciento más ligero que el de su predecesor ofreciendo toda la resonancia del inimitable motor atmosférico V12 Lamborghini gracias a las ttres salidas de escape individuales agrupadas visualmente en el hexaedro central que ocupa el sistema de escape en la parte trasera del Aventador S.

 

Al igual que su predecesor, el Aventador S está equipado con los sistemas de parada y arranque automático y de desactivación de cilindros para optimizar la eficiencia del motor. Cuando no se requiere capacidad completa del motor, seis de los doce cilindros se desactivan temporalmente al desconectar automáticamente uno de los bancos de cilindros. Si el conductor acelera, el sistema vuelve instantáneamente al modo doce cilindros. Una conmutación virtualmente imposible de detectar por el conductor.

 

Lamborghini también ha dispuesto un nuevo calzado para el Aventador S. Se trata de un nuevo y especialmente desarrollado para él conjunto de neumáticos Pirelli P Zero. Diseñados para optimizar la dirección, la tracción, los cambios de carril y la eficiencia de frenado, los neumáticos están creados específicamente para responder al comportamiento dinámico inducido por la dirección de la rueda trasera de Lamborghini, asegurando así la consistencia de manejo y la retroalimentación del conductor. Junto con  la mejora de la generación y distribución de la fuerza en ambos ejes, los neumáticos Pirelli P Zero proporcionan una mayor aceleración lateral y ayudan a reducir las características del subviraje.

 

Los frenos cerámicos de carbono son parte del equipamiento de serie del Aventador S. Cuenta con Los discos cerámicos de carbono, ventilados y perforados de 400 mm en el eje delantero y 380 en el trasero, con los que mejora el rendimiento de su frenada. Ahora, para pasar de 100 km/h a 0 el Aventador S sólo precisa de 31 m.

 

En cuanto al interior de la cabina de conducción los diseñadores de Lamborghini han buscado aportar  nuevas funcionalidades y mayor refinamiento. El Aventador S cuenta con un nuevo panel digital TFT, personalizable acorde a las preferencias del conductor, mediante las diferentes pantallas combinables establecidas para los modos de conducción Strada, Sport y Corsa junto con el modo Ego. Seleccionado desde las opciones de modos de conducción en el panel de control, el botón Ego revela otras opciones en las pantallas digitales emergentes, lo que permite al conductor elegir sus ajustes preferidos.

 

Por muy súper deportivo que sea, no podemos acabar sin dedicar unas líneas a la conectividad y el entretenimiento a bordo, cuestiones que cada día adquieren mayor importancia en todos los segmentos del mercado. Lamborghini ofrece Apple Car Play de serie en el Aventador S. Gracias a él, sus ocupantes pueden manejar comunicaciones conectándose por voz y entretenerse a bordo con sus dispositivos móviles personales. Opcionalmente también se puede incorporar a bordo un sistema de telemetría que además de facilitar datos de viaje también puede resultar bastante atractivo para aquellos propietarios que quieran llevar su coche a los circuitos, dado que ofrece grabaciones de tiempos por vuelta, datos sobre el rendimiento y comportamiento del coche en la pista, etc. Este es uno más de los elementos que el amplio programa “Ad Personam” de Lamborhini ofrece para personalizar el coche al completo gusto de cada comprador.

 

¿Cambiará Cristiano Ronaldo su Aventador por esta nueva versión? La respuesta, en primavera. Porque no será hasta la próxima primavera, cuando Lamborghini haga entrega de las primeras unidades a sus clientes, pese a que ya admite pedidos para el mismo. Sin impuestos, el precio sugerido por la marca a sus concesionarios es de 281.555 euros, cifras tan mareantes como las que el coche tendrá en otros mercados como el estadounidenes (421.350 dólares –GGT incluido-), chino (6.739.673 RMB impuestos incluidos),  japonés (41.578.179 yens). Y, por aquello del Bréxit, quizás los británicos sean quienes menos se asusten por la cifra, pues para ellos es el menor de los guarismos: 225.955 libras, a falta de sumarle los impuestos.