Nuevas versiones BMW M3 y M4

La división M de BMW vuelve a estar de actualidad con el lanzamiento de dos nuevas versiones de producción sobre la base de sus M3 y M4. El primero actualiza toda su gama mientras que el segundo incorpora una nueva versión especial, la más prestacional de toda la familia M4 a la suya

Empezando por el último, el nuevo BMW M4 GTS es la versión más especial y prestacional de la familia BMW M4. Deriva del Coupé de producción, aunque su puesta a punto tiene un claro enfoque en los circuitos de carreras. Gracias a su potencia de 500 CV, lograda en parte gracias al sistema de inyección de agua que permite maximizar las prestaciones del propulsor, los nuevos pilotos de tecnología OLED (pioneros a nivel mundial en la industria del automóvil) y al hecho de que sólo existirán 700 unidades en todo el mundo, este nuevo producto de la división M de la marca bávara se convertirá probablemente e uno de sus modelos más especiales en toda su0 historia. 

El lanzamiento de las neuvas versiones especiales del M3 y M4 GTS nos dan pie para recordar la evolución de estas series especiales elaboradas por Motorsport, ls división deportiva de BMW que da origen a las variantes más deportivas y prestacionales que produce el fabricante bávaro.

La actual generación no ha sido la única en recibir una versión más exclusiva. Desde el primer BMW M3 en 1985, se ha construido una variante más prestacional para cada BMW M3 Coupé, o BMW M4 Coupé tal cual es el caso de la última y actual generación de ambas. Hagamos un poco de memoria. 

BMW M3 Sport Evolution

Aunque el año de nacimiento del BMW M3 fue 1985, no fue hasta 1990 cuando BMW Motorsport GmbH lanzó al mercado el M3 Sport Evolution, una edición limitada diseñada para cumplir con el reglamento de la FIA y de la que tan solo se construyeron 600 unidades para todo el mundo. Contaba con modificaciones de importancia con el objetivo de aumentar todavía más su rendimiento en circuito, tanto a nivel mecánico como de chasis. 

Estéticamente, el BMW M3 Sport Evolution se distingue del BMW M3 convencional gracias a un paragolpes delantero de nuevo diseño o el alerón trasero, elementos que además, dado que debían ser compartidos con las variantes de competición, eran regulables en diferentes posiciones, lo que permitía variar la carga aerodinámica en función del circuito.

Además, se suprimieron los faros antiniebla -sustituidos por conductos de refrigeración para los frenos delanteros- y únicamente se ofrecía en dos colores de carrocería: Negro Jet y Rojo Misano. La fórmula de éxito que se ha mantenido hasta la fecha ha sido minimizar el peso y aumentar la potencia. Para ello se recurrió al uso de un depósito de menor capacidad o escape de titanio. Incluso las ventanillas eran más livianas. 

BMW M3 GT

La segunda versión especial llegaba de la mano del segundo BMW M3, conocido bajo el código interno E36. El BMW M3 GT vio la luz en 1995 y de él tan sólo se construyeron 350 unidades (50 de ellas con volante a la derecha). Se basaba en la primera versión del BMW M3 E36 por lo que, como éste, montaba un propulsor de seis cilindros en línea de 3.0 litros de cilindrada y no de 3.2 litros como el que montaron los últimos BMW M3 E36. 

En el apartado estético es sencillo reconocer un BMW M3 E36 GT porque todas las unidades fabricadas abandonaron la cadena de producción con la carrocería pintada en Verde British Racing o en Plata. Además, contaba con elementos específicos que nunca estuvieron disponibles para el resto de la gama, como el paragolpes delantero con un faldón exclusivo o el característico alerón trasero. Y para ahorrar peso, se sustituyeron, entre otras cosas, las puertas de serie por otras de aluminio más ligeras. Como resultado, este coche podía pasar de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos.

 BMW M3 CSL

La versión especial del BMW M3 de tercera generación estrenó las siglas CSL, cuyo significado es ‘Coupé, Sports, Lightweight’, lo que en español se traduce como ‘cupé, deportivo, ligero’. Se usaron los mejores componentes para ahorrar el máximo peso posible y fue una de las primeras ocasiones en las que un vehículo recurría al uso de la fibra de carbono entre los materiales de sus piezas, como por  ejemplo el techo o el soporte del paragolpes delantero. 

Respecto al modelo convencional del que derivaba,  el ahorró de 180 kg de peso junto con el notable incremento de potencia de su propulsor de 3.2 litros de 343 CV a 360 CV , facilitaba una aceleración de 0-100 km/h que se conseguía en unos espectaculares 4,6 segundos y proporcionaba una potencia específica de 111 CV por litro de cilindrada. Espectacular incluso hoy en día.

 BMW M3 GTS

Probablemente el más peculiar de cuantas versiones especiales del BMW M3 se han construido hasta la fecha. Primero porque sólo 138 unidades llegaron al mercado. Segundo lugar, porque ser el único M3 con motor V8 que en su versión GTS desarrollaba 450 CV; 30 CV más que la versión convencional, que giraba por encima de las 8.000 rpm. 

Además, en lugar de asientos en su parte trasera incorporaba una jaula de seguridad que tenía un doble propósito: maximizar la seguridad y servir de anclaje para los cinturones de seguridad de seis puntos. Los asientos tipo baquet, el paragolpes delantero o el alerón posterior de generosas dimensiones, terminaban de redondear un coche nacido para los circuitos pero apto para circular por la calle. 

BMW M4 GTS

El más reciente en incorporarse a la familia de unidades especiales BMW M3/M4. Al igual que en el BMW M3 GTS, una jaula sustituye a los asientos traseros. Entre sus innovaciones, elementos nunca antes vistos no solo en un BMW de producción en serie, sino en todo el sector, como sus innovadores pilotos traseros de tecnología OLED. O también el sistema de inyección de agua para el motor que permite incrementar sustancialmente la potencia máxima y el par, que en este caso alcanza los 500 CV y los 600 Nm, respectivamente. Este motor, ligado exclusivamente al cambio automático de doble embrague M DKG, permite que este atlético cupé de propulsión acelere de 0 a 100 km/h en 3,8 segundos mientras que su velocidad punta no se detiene hasta llegar a 305 km/h. 

Cuenta con un faldón delantero, un alerón posterior (en ambos casos regulables) y un capó fabricado en fibra de carbono (PRFC). Este mismo material se emplea en el techo, en la tapa del maletero o en el difusor posterior, lo que ha permitido rebajar el peso del conjunto hasta los 1.510 kilogramos, dando como resultado una excelente relación peso/potencia de 3 kg/CV.

Pero las innovaciones desarrolladas por BMW M GmbH para el M4 GTS no terminan ahí: también es el primer automóvil de producción en serie que está disponible de forma opcional con unas llantas fabricadas en fibra de carbono, que permiten reducir en otros siete kilogramos su peso. Una muestra más de que cada detalle cuenta para maximizar el rendimiento.