Toyota C-HR, revolución híbrida para el segmento C-SUV

Con su nuevo C-HR, Toyota quiere revolucionar el segmento de los crossover o SUV de tamaño medio, al menos en el apartado de los vehículos dotados de tecnología híbrida, pues esta será la única posibilidad de motorización existente para este atractivo modelo.

 Dotado de un llamativo y atrayente diseño, inspirado en la peculiar forma de los diamantes, el Toyota C-HR también recurre a otras cualidades para llamar la atención: un habitáculo amplio y de gran calidad de acabado y terminación, el ya comentado sistema de propulsión Full Hybrid Drive, una nueva plataforma y, en especial, un equipamiento de lo más completo.

Todo ello le permite ofrecer al nuevo C-HR una elevada eficiencia de uso que se combina con unas condiciones dinámicas y un placer de conducción que los técnicos de Toyota califican de ciertamente elevado, porque para su desarrollo los tres ámbitos clave de actuación que han prevalecido para su desarrollo han sido tanto el diseño, como la motorización y, muy especialmente, la dinámica, con el fin de crear un modelo que supusiera una apuesta innovadora y rompedora en el híper competitivo segmento de los SUV de tamaño medio.

Líneas con trazos angulosos y bien marcados caracterizan el diseño del nuevo C-HR y avanzan un nuevo estilo realmente diferente a lo visto hasta ahora en Toyota. “El C-HR es simplemente el avance de la nueva y muy diferente estética que van a ir presentando los nuevos modelos de la marca en los próximos tiempos. Lo que viene va a ser muy diferente a lo hasta ahora conocido y el salto va a ser muy evidente. Y lo mejor es que, sin duda, va a gustar”. Así nos comentaba recientemente un directivo de Toyota en España la trascendencia que las fuertes diferencias existentes entre el diseño del C-HR tiene para con el resto de actuales modelos en la gama del fabricante japonés.

 

El modelo se mantiene fiel a los rasgos anticipados en los concept de los Salones de Paris y Francfort de los años 2014 y 2015 donde se expuso. Combina una parte superior de la carrocería de claro estilo coupé con una zona inferior que representa la robustez y solidez de las bases rodantes de los todocamino. El C-HR mide 4,6 de largo por 1,79 de ancho y 1,55 de alto, con una distancia entre ejes de 2.64 metros, cifra esta última que permite aventurar la amplia capacidad interior antes mencionada, máxime si tenemos en cuenta que en su diseño destacan unos amplios pasos de rueda que parecen proyectarse en dirección a las cuatro esquinas del vehículo.

 

De formas poderosas y robustas, pese a la claramente mayor distancia al suelo de su plataforma, la apariencia es claramente la de un estilizado y elegante coupé de dinámico y, sin duda, llamativo y atractivo diseño. En el frontal destaca su rejilla superior con las ópticas en forma de aleta situadas en las esquinas del vehículo y unas marcadas entradas aerodinámicas justo por delante de los sobredimensionados pasos de rueda.

 

La fuerte inclinación de las superficies acristaladas delantera y, especialmente, trasera acentúa la estética coupé de la zona superior del vehículo. Toda la estética del coche se basa en la combinación de formas que recuerdan a las de gemas talladas, con superficies planas rotas abruptamente con detalles integrados. En el lateral se percibe la dinámica inclinación de atrás hacia delante que enfatiza la sensación de velocidad e inclinación de la carrocería. Los tiradores de las puertas traseras se disimulan al integrarse en el pilar C y el techo acaba conformando un gran alerón trasero que se funde con la estructura del portón en el cual, como ya mencionamos anteriormente, destaca la pronunciada inclinación de la luneta. Este protege un amplio maletero con capacidad suficiente para el equipaje de cinco personas.

 

La puesta a punto del chasis del nuevo C-HR ha sido objeto de profundos estudios en Toyota. La distinta manera de enfocar la conducción entre los ciudadanos europeos y los presentes en otros mercados ha sido analizada a fondo. Según Hiroyuki Koba, ingeniero jefe de Toyota en el desarrollo del C-HR, “los europeos tienen un estilo de conducción más fluido, basado en una observación más precisa del tráfico. Evitan los obstáculos adaptando la trayectoria y la velocidad, e intentan mantener la velocidad para circular de forma más eficiente, mientras que en otras partes del mundo la opción preferente suele ser detenerse”.

 

La precisión en la conducción ha sido uno de los objetivos de Toyota en el CH-R. La linealidad de la dirección, su precisión, junto a la limitación óptima del movimiento durante los desplazamientos han sido objetivos a alcanzar por los técnicos de la marca en el desarrollo del crossover, de ahí que el C-HR ofrezca una respuesta inmediata y natural a las acciones del conductor, con la estabilidad y el confort de marcha como señas de identidad.

El interior del C-HR ofrece un elevado nivel de calidad, materiales exclusivos y diseño muy cuidado. La obsesión por la forma y motivos inspirados en el diamante está presente en la inspiración que ha originado el diseño de muchos de los mandos. Todos estos, al igual que la pantalla táctil de 8” del sistema multimedia sobre la consola central del salpicadero —en la que se integra la plataforma de navegación multimedia 2016 de Toyota y los servicios conectados actualizados—, están ligeramente orientados hacia el conductor.

 

La pantalla táctil sobresale del cuadro de mandos gracias a que la parte superior del salpicadero tiene una profundidad considerablemente menor a la del resto, facilitando así la visibilidad del conductor.

 

Entre los equipamientos incluidos a bordo del C-HR, está presente el Toyota Safety Sense que la marca ofrece de serie en toda la gama. Este sistema incorpora sistema precolisión con reconocimiento de peatones, control de crucero adaptativo, avisador de cambio involuntario de carril con control de dirección, control inteligente de luces de carretera y reconocimiento de señales de tráfico, salvo en el acabado de acceso a la gama en este último caso.

 

En las versiones de acabado superiores se puede disponer de asientos calefactados, sistema de entrada inteligente, cristales oscurecidos, tapicería personalizada con asientos parcialmente en cuero, sistema  avanzado de asistencia al aparcamiento, llantas de aleación de 182  y pintura metalizada bitono.

 

Para el mercado español, la gama del Toyota C-HR únicamente ofrece la motorización híbrida de 122 CV

(90 kW) —ya conocida sobre el Prius— con tres posibles niveles de equipamiento: Active, Advance y Dynamic Plus. Todas las variantes incluyen de serie además del ya mencionado Toyota Safety Sense hasta 7 airbags, Asistente de Arranque en Pendiente (HAC), climatizador bi-zona, Control de Crucero Adaptativo (ACC), faros delanteros bi-halógenos con función Follow Me Home y luz diurna de LED, llantas de aleación de 17" con neumáticos de medidas 215/60 R/17, pantalla TFT de 4,2" a color (cuadro de instrumentos), sensores de luz y lluvia, sistema de acceso y arranque sin llave, Toyota Easy Flat —plegado rápido de los asientos posteriores— y volante multifunción regulable en altura y profundidad, tapizado en cuero con mandos para el sistema de sonido.

 

Y también es de serie Toyota Touch 2, el sistema multimedia con pantalla táctil multifunción de 8", Bluetooth® con audiostreaming, conexión USB compatible con iPod y cámara de visión trasera.

 

El nuevo C-HR ya está a la venta en los concesionarios de la marca en España desde 24.250 euros, aunque con el atractivo sistema de financiación del pago por uso “Pay per Drive” que ofrece Toyota para todos sus modelos, puedes disponer de un C-HR desde 225 euros al mes.