Peugeot Instinct Concept

Lo puedes ver mejor en el video que ofrecemos en nuestra sección videos coches (aquí lo puedes ver), aunque si quieres saber de lo que es capaz tendrás que leer estas líneas.  Es el Peugeot Instict Concept, el concept car que Peugeot muestra desde hoy en el Salón de Ginebra. Un coche que toma decisiones y actúa para ayudarte. Capaz de conocer y entender tan bien a su conductor y pasajeros habituales que es incluso capaz de anticiparse a sus deseos y acciones. Un vehículo distinto y que proporciona aún más libertad.

Libertad para elegir el modo de conducción, las sensaciones; libertad de movimientos. Peugeot anticipa el futuro con un coche demostración del futuro que llegará con la conducción autónoma. Se trata del Peugeot Instinct Concept, un vehículo que, cuyo nombre prácticamente indica, actúa por instinto gracias a todo lo que ha aprendido de los hábitos de movilidad y actuación de su conductor.

El vehículo está desarrollado conjuntamente con Samsung Electrics, y utiliza para su funcionamiento la tecnología Samsung ARTIK Cloud. Para Luc Julia, vicepresidente de Innovacion de Samsung Electrics, esta tecnología “establece una interacción fácil y transparente entre los objetos conectados y los servicios”, mientras que Gilles Vidal, Director de Estilo de Peugeot, apostilla: “Diseñar un coche autónomo es un reto apasionante que queremos asumir. Se trata de unir aspectos opuestos: una conducción activa y un modo autónomo, con un objetivo: no dejar nunca de ser una fuente de placer, activar emociones. Peugeot Instinct Concept es el primer concepto de coche autónomo que no prescinde del placer del automóvil”

El Peugeot Instinct Concept se ha diseñado con una clara consigna: la libertad. Libertad para elegir el modo de conducción, libertad de movimiento, libertad mediante la interconexión. Este concepto cubre tanto los deseos como las necesidades del usuario. Para ello parte de la hasta la fecha inédita plataforma Samsung Artik Cloud, una plataforma I.o.T (Internet of Things/Internet de las cosas) con la que el automóvil entra a formar parte de la nube del usuario como un dispositivo móvil más.

De esta forma, el Peugeot Instinct Concept evoluciona en simbiosis con todos los objetos conectados, registrando los datos que el usuario quiere compartir con él. Para ello toma los  datos captados por los Smartphones, relojes inteligentes, la domótica de su casa o lugar de trabajo, etc) agilizando de esta manera los posibles usos del vehículo para que el usuario pueda seguir realizando sus actividades diarias sin interrupciones y en un proceso de continua fluidez.

El Peugeot Instinct Concept ofrece cuatro modos de desplazamiento: dos de conducción (Drive Boost y Drive Relax) y dos autónomos (Autonomous Sharp y Autonomous Soft).
El Peugeot Responsive i-Cockpit redefine el habitáculo adaptándolo a los diferentes usos generados por la conducción autónoma. Las interfaces se configuran continuamente; antes, durante y después de su uso, según el modo de transporte seleccionado y el perfil de usuario.

Eso sí; en todo momento, el conductor conserva el control del coche. En modo Autonomous, puede dar una orden o ejecutar una maniobra desde el i-Device, integrado en la consola central.

El Concept es un shooting brake de marcado estilo atemporal al que se le ha dotado de toda una serie de elementos aerodinámicos activos para acentuar la pureza de su silueta. En su desarrollo, los ingenieros de la marca se han inspirado en la naturaleza y en el ser humano. Para su funcionamiento, el coche recurre a procesos de “Deep learning”, un método de aprendizaje gracias al cual puede establecer el completo perfil de su usuario. Para ello, la plataforma I.o.T  Samsung Artik Cloud conecta los objetos del día a día y agrega los datos disponibles. Datos provenientes de tanto de relojes inteligentes, de smartphones y de redes sociales, como de los sistemas de domótica disponibles en casa del usuario - televisión inteligente, audio streaming, Home Assistant - el ordenador, etc. El propio coche es una fuente de información sin igual, dado que nos acompaña a diario: trayectos habituales, lugares favoritos, hábitos de conducción...

Gracias a un sistema desarrollado en colaboración con Sentiance, empresa de Data Science, el modelo de Peugeot puede procesar los datos para convertirlos en explícitos y para establecer el perfil de cada conductor y pasajero, un análisis es dinámico que se amplía de forma permanente. De este modo, el Peugeot Instinct Concept puede pre configurar o adaptar su arquitectura para ajustarse a las necesidades y a los deseos de su usuario.

Así, el coche nos propone salir antes para llegar a citas programadas en función del tráfico existente dado que está sincronizado con nuestra agenda, selecciona en el equipo de música de abordo la misma emisora o música que estábamos escuchando en casa, cierra la puerta de casa al arrancar el motor, conduce por nosotros cuando estamos cansados, enciende las luces exteriores de la casa cuando llegamos a ella, nos invita a caminar aparcando a diez minutos de la oficina si detecta que nuestro índice de actividad física es bajo, elije la ruta a seguir y dispone los modos de conducción en función de nuestros gustos,

Los cuatro modos permiten una gestión especialmente precisa. Dicho de otro modo, Drive Boost se basa en la conducción dinámica. En Drive Relax, entran en juego los ADAS (Advanced Driving Assistance Systems) para asistir al conductor (permite la conmutación automática de los faros o del regulador de velocidad activo). En modo autónomo, Autonomous Soft, se favorece el confort. En este sentido, los desplazamientos pueden ser un poco más largos, ideales para ver una película, para leer un libro o para descansar. Finalmente, el modo Autonomous Sharp optimiza los tiempos de desplazamiento y se caracteriza por un comportamiento preciso y eficaz en carretera.

El coche autónomo abre un nuevo campo de creatividad que implica nuevos usos. Con Peugeot Instinct Concept y el Responsive i-Cockpit, aprovechamos el éxito de los últimos modelos de la marca. Creamos nuevas formas de disfrutar del automóvil. Tanto con las interfaces como con la arquitectura o el estilo. ¿Quién dijo que los coches autónomos tenían que ser monótonos y aburridos?”, afirma Matthias Hossann, responsable de concept cars Peugeot.

 

El entorno del conductor desvela una cinemática elegante en la transición entre los modos Drive y Autonomous. El volante compacto y el panel en el que se encuentran los toggle switches se ocultan en el salpicadero. De forma simultánea, el pedal del acelerador queda difuminado en el bastidor.

El conductor sigue teniendo el control del vehículo independientemente del modo que esté habilitado. Es algo obvio en el modo Drive, pero esta peculiaridad del vehículo autónomo Peugeot llama especialmente la atención en el modo Autonomous. Junto con la pantalla de 9,7'' situada en la consola central, el i-Device permite realizar una serie de acciones en el coche. Con un simple gesto, por ejemplo, podemos adelantar al vehículo de delante o pasar del modo Soft al modo Sharp.

En el modo Drive, el cuadro de instrumentos holográfico proporciona los datos relativos a la conducción: velocidad del vehículo, reparto entre las dos energías de la cadena de tracción PHEV, nivel de carga de la batería... La visión trasera digital avisa en caso haber vehículos en el ángulo muerto.

En el modo Autonomous, estos elementos aportan nuevos datos ya que, en este caso, sólo importa la noción de tiempo. De este modo, todos los pasajeros sabrán la hora, cuánto falta para llegar y el nivel de avance en el recorrido. Cada uno de los modos, cada uno de los sistemas implica un ambiente específico en el coche. Además de los datos proporcionados, éste incluye la posición de los asientos, la iluminación y el sistema de sonido.

El Responsive i-Cockpit concede a cada pasajero un espacio privilegiado e individual, incluso en los vehículos compactos. Para asegurar el espacio ideal para cada ocupante, los asientos se inspiran en la aeronáutica. Permiten disociar las estructuras y las zonas de contacto con el cuerpo - base, respaldo y reposacabezas. Las primeras, realzadas por un trabajo del aluminio, ahora son fijas. En cuanto a las segundas, siguen siendo móviles y giran alrededor del eje Y, transversal. El ocupante decide libremente cómo ajustar el conjunto en función de su actividad: acostado para descansar, reclinado para conducir o en posición intermedia para ver una película o para trabajar.

Todos los pasajeros pueden comunicarse con el coche a través de un chatbot, un asistente personal por control de voz con el que se puede acceder a una infinidad de servicios. Con una serie de órdenes expresadas de forma natural, los ocupantes pueden realizar acciones como por ejemplo reservar butacas en el cine o realizar compras online.

Los materiales invitan a aprovechar el tiempo del que volvemos a disponer. En el suelo, una fina capa de hormigón con tacto suave invita a quitarse los zapatos para relajarse. Una malla 3D envuelve el habitáculo con un efecto de recogimiento. Es la que cubre los paneles laterales de la consola central y de la contrapuerta, de la base y del respaldo de los asientos. Para el confort de la nuca, el reposacabezas está forrado con piel y con una malla 3D flexible.


Un coche en movimiento desplaza un determinado volumen de aire que ofrece cierta resistencia al avance. Desde siempre, los ingenieros trabajan para desarrollar el aerodinamismo para así reducir el consumo y mejorar el confort de los pasajeros. En el futuro, este último aspecto será aún más importante. Con la conducción autónoma, los ocupantes del coche empezarán a disfrutar de otras actividades mientras viajan. Descubrirán nuevos placeres.

Las proporciones de Peugeot Instinct Concept se inspiran en la gran tradición de los maestros carroceros. Las líneas cinceladas se ajustan perfectamente a la técnica y a los ocupantes. La longitud del capó evoca la potencia de los 224 Kw (300 CV) de la cadena de tracción PHEV. La amplitud de los pasos de ruedas expresa estabilidad en carretera y potencia en sus cuatro ruedas motrices. La parte delantera desvela una mirada intensamente expresiva. Como si de la pupila de un ojo se tratara, cada faro LED incorpora la lente de una cámara en su centro. Esta óptica permite controlar el entorno del vehículo aportando datos a los sistemas de ayuda a la conducción. La permeabilidad de la calandra varía en función de la ubicación. Esta estructura semihueca incorpora un León con un tratamiento dicroico de color azul verde cuya percepción depende del ángulo de visión. Asimismo, su base se enciende en blanco cuando se activa el modo Autonomous.

De cada lado de los faros, la firma luminosa se expande en la parte alta del frontal. Además, al alcanzar los 90 km/h, se despliega con un doble objetivo. Las dos guías de luz están unidas por una placa en su parte inferior, lo cual aporta un mayor apoyo al tren delantero.

Por otro lado, este movimiento deja entrever una apertura que permite reducir la presión ejercida en la carrocería durante el desplazamiento del vehículo. El aire entra por la parte delantera y se expulsa por la superficie de las ruedas. Este carenado virtual de las ruedas consigue anular las interferencias aerodinámicas con el contacto del suelo junto con el trabajo de las llantas de cinco brazos. Fabricadas en aluminio, están repletas de finas hendiduras que las aligeran aún más. Esta función aerodinámica también está presente en la parte trasera. El flujo de aire entra por una apertura situada a la altura de de la puerta delantera. Se dirige hacia el difusor, presidido por los faros 3D unidos por una banda luminosa.

En la parte superior, la cúpula acristalada llega a todos los pasajeros gracias a su perfil arqueado. Este diseño se ve acentuado por el tono azul profundo, con su barniz de triple capa que recubre toda la carrocería.

En un futuro cercano, Peugeot doblará el placer del automóvil que ofrecen sus vehículos. Al dinamismo de la conducción habrá que añadir la reconquista del tiempo. Tiempo para uno mismo, para el ocio, tiempo para disfrutar. El Peugeot Instinct Concept es la prueba de ello.