22-11-2016

Nuevo récord

Los chinos se están tomando en serio el tema de los coches eléctricos. Prueba de ello es el nuevo récord establecido en el mítico trazado del Nordschliefe de Nurburgring, que se está tomando como factor de medida para establecer los coches más rápidos del mundo.

En esta ocasión ha sido el Nio EP9 un súper deportivo que desarrolla 1000 kW (1341 CV) y que acaba de completar la vuelta al circuito en 07:05:120, superando así el anterior récord logrado por un vehículo full electric que estaba fijado en 07:22:329. El NIO EPB es un modelo de fabricación china desarrollado por NEXTEV, una compañía dedicada a la producción de vehículos eléctricos cuyo objetivo es “ayudar a redescubrir el estilo de vida alegre mediante la creación de vehículos inspiradores que ofrezcan nuevas referencias en diseño, prestaciones y experiencias únicas para su conductor”.

Un ambicioso objetivo que NIO ha plasmado en el EP9, un súper deportivo tan agresivo en su diseño como rápido sobre el asfalto. Según los datos proporcionados por el propio fabricante, el EP9 realiza la vuelta al Nordschliefe de Nurburgring en los anteriormente citados 7 minutos con 5 segundos, cifra que ha logrado después de batir igualmente el tiempo récord logrado por un vehículo eléctrico en el trazado del circuito francés de Paul Ricard, donde ha establecido el tiempo de la vuelta en 1 minuto con 52 segundos.

Para lograrlo, el EP9 recurre al MegaWatt de potencia (el equivalente a los ya citados 1.341CV/ 1000 kW) que le proporcionan los cuatro propulsores eléctricos que lleva a bordo, cada uno de los cuales aplica su potencia sobre cada una de las ruedas. Para alimentarlos, el EP9 obtiene la energía de un sistema de baterías intercambiables que le aportan una autonomía al vehículo suficiente como para recorrer distancias de hasta 427 kilómetros de alcance máximo.

Gracias a esta disposición mecánica eléctrica, el EP9 alcanza una velocidad máxima de 313 km/h con una capacidad de aceleración que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en apenas 2.7 segundos. Al poder transferir al suelo los 1.480 Nm de par máximo que le proporcionan los cuatro motores eléctricos que incorpora, puede alcanzar desde parado los 200 km/h de velocidad en 7,1 segundos, y superar los 300 km/h en apenas 15,9 segundos. O sea, que es un “bicho de autentico cuidado”. El EP9 calza neumáticos lisos en medida 320/70 R19

Buena parte del secreto de estas elevadas prestaciones hay que encontrarlo en la ligereza de su construcción. En su chasis y bastidor se han empleado materiales ligeros que garanticen tanto la resistencia de los mismos como la menor aportación de kilos posibles al conjunto en cada uno de sus componentes. Así tanto el cockpit como la carrocería se han elaborado íntegramente en fibra de carbono para aligerar en lo posible el peso del vehículo.

Igualmente, la aerodinámica del modelo se ha llevado hasta el extremo —de ahí sus peculiares formas— para garantizar tanto una excelente capacidad de penetración aerodinámica como la mejor estabilidad del conjunto en función de la carga aerodinámica que debe soportar. Según los técnicos de la marca, circulando a 240 km/h, el EP9 puede proporcionar hasta 24.000 Newtons de carga vertical, cifra que representa prácticamente el doble de la que aporta un monoplaza de Fórmula 1 a esa misma velocidad. Esto le permite al EP9 soportar fuerzas laterales en curva de hasta 3G, lo que puede hacernos imaginar lo excitante que puede resultar su conducción.